vida comiquera by Fabio Blanco

lunes, julio 12, 2004

ZOMBIES DE LA COMICÓSFERA

Estuve viendo que en la página de Dark Horse Comics ya hace un mes que están publicando The Nail,la historieta de Steve Niles y Rob Zombie acerca de la cual (entre otros temas) los entrevisté a ambos para ROLLING STONE (Feb. 2004).

La entrevista, sin la edición extrema con la que apareciò en la revista de la juventud triunfadora, puede leerse en THE VAULT, la bóveda donde van a parar todas las notas buenas cuando mueren.

¿Habrá agua caliente para un matecocido? mmm...

martes, julio 06, 2004

AMANECE SOBRE NEO TOKIO

En las semanas pasadas comencé a releer AKIRA. Tener entre las manos el primer tomo editado por Dragón/Glenat es siempre una emoción: lo compré una madrugada en un kiosco del barrio de Once y me lo leí varias veces sentado en un bar de Corrientes y Lavalle, que ahora debe ser una confitería paqueta. En aquella época, comienzos de los noventa, tener un mangá era poco menos que un milagro y yo trataba --igual que ahora-- absorber el ritmo, la técnica, la manera de dividir la página.
Esa edición española duró ocho números y no llegó ninguna más hasta muchos años después... Era un chiste del ambiente preguntar por el tomo de Akira que nunca llegó.

Por ese entonces yo había descubierto las ediciones brasileñas de Lone Wolf and Cub (Kozure Okami), Crying Freeman y del Swamp Thing de Alan Moore y tenía un dealer que me traía todo en un bolso que metía debajo del asiento del micro. En uno de esos viajes llegaron mis nuevos Akira de contrabando. Como los quiero, como me gusta que la traducción castiza que hoy me resulta insoportable ("primos" "troncos" "a tomal pol culo, hijoputas") se convierta en el "careca" do Coronel, no moleque do Akira y que todo sea "puxa vida" e "bundao fedoranto". Essa ja era, meu!

Lastima que la película sigue siendo la película (mi video es la edición españolísima del Tetsssuooo... Kanedaaaaa!!) y que no haya --que yo sepa, al menos-- una serie de animé que recoja cada peripecia de aquella larga aventura.

Gracias Katsuhiro Otomo, por hacerme encontrar Neo Tokio entre Once y el Bajo.