vida comiquera by Fabio Blanco

jueves, septiembre 30, 2004


EL MUSEO QUE FUE JUEVES Y VIERNES

No. No se trata de un borrador de Chesterton. Hablo del Museo de la Caricatura Severo Vaccaro, donde estuve hace un par de semanas, hablando con uno de unos de sus sabios consejeros, César Da Col. César es otro fanático de la historieta belga con él nos colgamos hablando de Franquin, de los musicales y películas de Tintin y otras cuestiones por el estilo.

Ahí tuve la suerte de ver el
homenaje a Eduardo Ferro que están preparando: una decena de páginas de Langostino y otras de Bólido y de Chapaleo, que unos cuantos de sus colegas, algunos veteranos y otros no tanto van a redibujar repartiéndose un cuadrito cada uno. En la página del Museo pueden ver esas páginas de Langostino fotocopiadas de la revista Patoruzito, y asombrarse de lo compleja y divertida que era la historieta "infantil" de aquel entonces...
De Ferro algunos también disfrutamos Chicle Bang serializado en las páginas finales de la revista Meteoro (donde también se serializaba
Rahan) o su Yirólamo, en SuperHumor. Era un reportero televisivo que pasaba por todos lados con su cámara voladora y su máquina de repartir coima. Yirólamo también se encontraba con Langostino, aunque cuando el "navegante independiente" le mentía que era el hijo de Langostino y que éste había muerto años atrás, Yirólamo se iba llorando "mi ídolo de la infancia fenecido"...

En fin, que visité el museo, me compré una
Suélteme que me faltaba, y me encanuté el nuevo ejemplar de El Historietista donde el mismo César Da Col escribe sobre la Bande Dessiné (historieta belga y francesa) y en especial sobre Spirou. No se que decir sobre mi oda Fabio el Belga dentro de la misma nota, salvo que fue ilustrado por Adrián Montini, con un historico abrazo de Tintin, Spirou y sus mascotas.

Ah, también me encontré con el dibujante Cilencio. Los dos nos acordábamos de la vez que vino a una muestra a Moreno, con otros dibujantes, pero no podíamos recordar en qué películas había trabajado Dan Duryea.

El museo abre los jueves y los viernes y tiene tres pisos con paredes cubiertas con dibujos increíbles, hermosos. Yo apenas recorrí uno de los pisos, así que pienso volver pronto.


¿Ahora qué? ¿Mate cocido? Nunca encima del café.