vida comiquera by Fabio Blanco

lunes, abril 18, 2005

ALGUNOS HUESOS QUE ROER

Si tuviera que hacer, como suele hacerse en algunos blogs, un apartadito en la columna lateral para exhibir lo que estoy leyendo, esa vereda virtual sería mucho más caótica que lo que es ahora , con todos esos carteles de sindicación que ni siquiera combinan uno con el otro. ¿Por qué? Porque leo demasiadas cosas a la vez. Este fin de semana volví a empezar una joyita que encontré una tarde en que fui a Morón a visitar a la gente de La Productora. Se trata de una primera edición (1970) de La Historieta en el Mundo Moderno de Oscar Masotta. Masotta fue junto a David Lypszyc organizador de la Primera Bienal Mundial de Historietas y fue director de la revista L.D. (Literatura Dibujada) de breve vida.

¿Qué quieren que les diga? Me gusta mucho el librito; lo seguiré leyendo y después veré si lo cito o lo comento. Pasa que tengo miedo de meterme en un berenjenal lacaniano. Yo opino de lo que puedo opinar, y me da la sensación de que Masotta debe haber sido más comiquero de lo que sus colegas quieren admitir. Me llama la atención, por ejemplo, que en la biografía que aparece en la página de la Fundación Descartes (aparentemente sus adoradores oficiales) figura la co-realización de la Bienal (no lo nombran a Lypszyc) pero no se menciona para nada los tres números de LD. Ustedes dirán que soy mal pensado, pero es como si dijeran que un evento con grandes viñetas en las paredes al estilo Lichtenstein (el pintor, no el país) es muy cool, pero ser editor de una revista de historietas nunca lo será.

Una de las cosas que menciona Masotta cuando habla de las traducciones de las tiras yanquis es que en el suplemento de historietas de Crítica, en los años 30, los traductores hicieron que Krazy Kat fuera sin ambigüedades un gato macho, y el ratón Ignatz, ese que le pega ladrillazos y que saluda desde el blog de Álvaro Pons fuera una rata llamada Palmira. Se pregunta el autor que hubieran hecho los susodichos traductores de encontrarse un episodio donde Ignatz aparece con su esposa y un montón de ratoncitos. Y se lo pregunta con la misma divertida indignación con la que yo me agarro los pelos cada vez que recuerdo que en España tradujeron Understanding Comics de Scott McCloud con el impresentable título de "Cómo se hace un comic"... como si se tratara de una receta de Arguiñano, joder!

Me temo que sí, que soy un mal pensado. Creo que hay gente que quiere creer que el comic es esa cosa entre pop y camp que se estudió en algun momento de los años sesenta, un capricho francés con los colores de una página de Peellaert o una eyaculación popular sacralizada por el ya mencionado Lichtenstein (no, sigue siendo el pintor, no el principado... se escribe diferente).

Sí, soy jodido cuando estoy feliz. Hace calor y acabo de descubrir las historietas de Jonny Crossbones (otra vez gracias a La Cárcel de Papel), que fueron muy justamente nominadas al premio Eisner como "mejor comic digital". Mmm.. recién lo había escrito mal y lo tuve que corregir... es Jonny, como en Jonny Quest. El dibujo es línea clara de la mejor y coincido con el gusto del personaje para las mujeres. Hace rato que no veía una chica tan deliciosamente normal en un comic, y menos ahora que Juan Bobillo dejó de dibujar She-Hulk.

En fin, hace calorcito y se me antoja un ractaccino. Como dice un amigo: "nos vemos en los comics"...

2 Comments:

Blogger Federico said...

Ponete a pensar mal directamente, Fabio. Hace poco se editó un libro que recopila los escritos de Massota o Masotta (nunca nunca puedo memorizar donde van las letras dobles en los apellidos italianos, como el mío) y no incluyen ninguno de sus inteligentísimos artículos sobre historieta. ("Reflexiones presemióticas sobre historieta" y "El esquematismo en la historieta" creo recordar que son los títulos).
En Ramona salió hace poco un número sobre don Oscar M. (¿será obligatorio llamarse "Oscar" para ser semiólogo?) y casi no hablaban de su relación con la historieta. Es que la historieta ya no es cool, vistes.

Federico

12:16 p. m.

 
Blogger Fabio said...

Gracias Federico por el comentario, aunque confirme mis sospechas. Oesterheld decía creo que hablando sobre la Bienal (para la cual hizo ese guión autobiográfico) que lo más moderno que tenía eran las páginas de Mort Cinder del año 62. Y estoy casi seguro de que muchos de los que pensaban que la historieta era cool, no tienen idea de lo que están haciendo Grant Morrison y Warren Ellis actualmente. Ni siquiera deben saber de qué se trata Watchmen.
Yo sigo creyendo que la historieta es más cool que el ya anticuado rock & roll... ;-)

Gracias otra vez por el comentario.

3:49 p. m.

 

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