vida comiquera by Fabio Blanco

viernes, mayo 13, 2005

ESPELEOLOGÍA COMIQUERA.

El nombre completo de la revista es La Maison de Marie Claire. El ejemplar que tengo acá mismo con la tapa desprendida, es del 15 de Mayo de 1967 y si está indemne (salvo por el detalle de la tapa) es por una publicidad de la revista Télé 7 Jours, una revista sobre televisión que todavía existe. La publicidad a doble página, anuncia:

Michel Vaillant, pilote de charme.
Él es el héroe de la nueva serie de los domingos. En “Michel Vaillant”, Henri Grandsire, el antiguo campeón de automovilismo de Francia, encarna a un joven corredor que defiende, en los circuitos de Mans, de Nurburgring o de Monza, los colores de la escudería de su padre, gran constructor de bólidos. Mientras que Claudine Coster es la periodista Valérie, su novia.
Inspirada en las aventuras del héroe de la historieta que -aún después de diez años- mantiene en vilo a los fanáticos del género, “Michel Vaillant” constituye a la vez una apasionante visión del mundo de las carreras. Télé 7 Jours le cuenta todo acerca de esta serie y de sus protagonistas.


En la foto aparecen los actores mencionados. No se si Henri Grandsire se parece a Michel Vaillant, toda mi atención está concentrada en el hermosísimo perfil de Claudine Coster. ¡Qué lindas mujeres había en 1967!

La Maison de Marie Claire es el suplemento de una revista “femenina”, dedicado a la casa, los muebles y el jardín. Una nota, ilustrada con dibujos hechos con crayón y letra manuscrita explica como hacer para que los chicos intenten cocinar jugando y sin destrozar la cocina. Otra habla de los problemas de salir con el marido de campamento.
En algunas páginas impresas en tinta verde se presenta en forma de serial, Rebecca, “un grand roman de Daphné du Maurier”, que algunos conocerán por la película de Alfred Hitchcock. El copyright que figura es de la editorial Albin Michel, nada menos.

Después de Rebecca y en la misma tinta verde aparecen dos páginas para Sempé. Un gag a toda página y una historieta sin palabras. Con solo esos dos chistes se podría dar toda una clase acerca de la utilización del espacio y del recorrido visual en la viñeta humorística.
Ya saben que Jean Jacques Sempé es el co-creador de Le Petit Nicolas, el personaje de las historietas y las novelas escritas por René Goscinny. Según dicen, en esas historias hay mucho de la infancia del guionista, que pasó sus primeros años en Buenos Aires.

Bueno, y eso era todo lo que pensaba encontrar en esa revista que pudiera estar relacionado con el comic así que me puse a apreciar su diseño, el plano de una biblioteca que no me pareció muy práctica que digamos y una sobre los muebles de gente famosa de Francia en esa época ente los que no pude reconocer a nadie hasta que vi el nombre del director de cine, guionista y por sobre todo amigo de Goscinny, Pierre Tchernia. Busqué la foto correspondiente al texto y ahí estaba el tipo, haciéndose el maître, con la servilleta colgada del brazo y levantando la tapa de una cacerola, mientras toda su familia ríe mirando a la cámara.

Pierre Tchernia tiene mucho que ver con el universo de Astérix: fue el narrador y el adaptador de varias de las películas de dibujos animados, y tiene el honor de ser el personaje más caricaturizado en los álbumes del personaje. Cómo se puede ver en la página Astérix le Gaulois, Tchernia apareció como un general romano en Astérix Legionario (es la escena en la que César planea su estrategia contra Escipión y a cada rato lo interrumpen), fue el centurión Gazpachoandalus en Astérix en Córcega y uno de los legionarios veteranos que reciben El Regalo del César.
En la segunda página de Obélix & Compañía aparece como el legionario borracho cargado con dificultad por las caricaturas de Uderzo y Goscinny, mientras que en Astérix en Bélgica, es el legionario que hace chistes sobre belgas y está muy contento de estar de nuevo en Armorique, luego de haber combatido contra “el pueblo más valiente de todas las Galias”.

Y esa fue mi exploración comiquera a través de una revista “femenina” del año ’67. También encontré un Billiken de 1970, pero tiene tantas series, belgas, italianas y francesas que merece una investigación más a fondo (que probablemente ya exista). Yo me conformaría con ser el director de Billiken

--Hola hijo, ¿qué tal el nuevo Billiken? ¿Trae algo sobre computación?
--Eh, la verdad que no, pero trae Dan Cooper, Tintín y figuritas de los ídolos deportivos… ¿Quién es Marzolini, papá?