vida comiquera by Fabio Blanco

martes, junio 28, 2005

CARLITOS, SOS GARDEL!

Hace años, no quiero decir cuantos, planeabamos algunas historietas con mi amigo Luis Del Castillo, uno de los autores a los que hay que sumar cuando se habla de versiones en historieta de la Batalla de las Termópilas. Luigi la hizo en en el secundario, me acuerdo que tenía una pila de cartones apaisados sobre los que había dibujado con birome. El cartón era medio amarillento, y el azul quedaba muy bien.

En fin, uno de las historietas que habíamos planeado hacer con Luigi se me había ocurrido yendo en el 34 hasta la casa de él, casi llegando al puente de la Juan B. Justo. Era una historia sobre un par de viajeros del tiempo que salvaban a Gardel de un atentado contra su vida (acuerdense que a Carlos Gardel le habían disparado y andaba para todos lados con una bala incrustada, como John Wayne en El Dorado). Gardel le decía a estos viajeros del tiempo que le pidieran lo que fuese, y ellos le respondían "Que no se suba nunca a un avión".
Después escribí más historias de una página con Gardel como protagonista, que ya ni me acuerdo si las completamos. Pero esta tuvo un poco más de vida.

Podetti debe saber mejor que yo como fue que Luis, él, Leo Arias, Roberto Cubillas y Fayó (entre los que me acuerdo) consiguieron la página de historietas del vespertino Extra, cuya historia mejor develar en otro momento. La cuestión es que yo había desaparecido (como suelo hacer) y Luigi con muy buen tino presentó la historia de los viajeros del tiempo (que alguien del diario tituló Viajeros del Tiempo) en formato de tira. Cuando yo aparecí unas semanas después, harto de que me ardieran las orejas y se me cayeran cosas cuyos nombres empezaban con ele (elefante) Luis había sobrepasado el momento en que Gardel promete no subirse a un avión y había enviado a los tres personajes (Baiphus, Lemark y Gardel) hacia la Batalla de San Lorenzo, un escenario que habrá elegido pensando en aquellas escenas de batallas de las Termópilas. A los dos nos gusta la historia, pero se que se volvió loco dibujando soldados y caballos.

Ahí fue cuando empecé a inventar y a meter mi propia mitología. Los viajeros eran en realidad parte de una órden masónica llamada los Caballeros Temporales (inspirada en la de los Caballeros Racionales, que creo que era la misma que la Logia Lautaro) . En San Lorenzo encontraban a San Martín que los reconocía, aunque ellos no lo recordaban. Lo que sucedía era que en un futuro iban a volver a encontrarse en el pasado del militar, en la Batalla de Bailén. "Tiempo loco y no refresca", acotaba Carlitos.

¿Se acuerdan del inglés que hizo un relato de la batalla desde el campanario del monasterio? En mi versión era otro viajero del tiempo, que hacía un reportaje para una revista del futuro: "Life en Iraquí".

Era realmente divertido pensar cada semana los episodios diarios e ir entregándolos a tiempo. Laburar para que el texto no tapara el dibujo. Encontrar referencias como la máquina del tiempo de dos plazas que era una modificación de la de la película con Rod Taylor, Mike, el Morlock que vestía un overall y anteojos de sol, releer a Wells para ver que chirimbolos usaba para funcionar y que lo que se había roto podía repararse con un nickel "que sirva pa' un completo" que Gardel llevaba en el bolsillo.

Uh, vamos a hacer como en la tele y a decir que se nos acabó el tiempo. Todo esto vino a cuenta de que el 24 de Junio fue el aniversario de la muerte de Gardel y que recordé el homenaje que le dibujamos en la tira (mi idea era detener todo como Milton Caniff cuando se le presentaba alguna fecha patriótica). Mi fuente de inspiración era entre tantas cosas la Historia de los Comics: una de las peores cosas que hice en la tira fue separar a los personajes para tratar de que se volvieran a encontrar. Fue un desafío y no me salió muy bien, pero tenía que ver con algo que había dicho Jean-Claude Forest que había que poder hacer.

Caniff lo hacía mejor yo, claro... mis pobres personajes no se encontraron nunca. Hicimos 50 tiras y después la gente del diario pidió al mejor estilo Borges y Álvarez, "un personaje que compitiera con El loco Chávez". Y Luigi lo hizo por su cuenta, muy bien, incluso con la coherencia de no darme bola a mí que quería que el taxista que protagonizaba la tira fuera pariente de Artemio, el taxista creado por Oesterheld.

Yo decía que eramos como Tucker, que había fabricado apenas 50 autos...
Nosotros hicimos 50 tiras y sin la ayuda de Howard Hughes, pero es que Leonardo DiCaprio no había nacido.
Diviértanse.

2 Comments:

Blogger Fabio said...

Se nota que lo escribí medio dormido, no? Con sueño es difícil ser cumplidor, que quieren.

FABIO

7:26 a. m.

 
Blogger Fran Lopez said...

No, no se nota.
Ahora bien, ¿cómo puedo hacer para leer esas tiras? (Creo que ya es la segudna vez qeu te pregunto.)

Cambiando de tema, fe de erratas a un viejo post mío: El Cuerno Escarlata existe, yo vi el libro y todo. Se pone aún mejor que en esas primeras páginas que hay en el sitio de Lucas Varela. Yo quiero que acá lo publique sea quien sea el que publica Harry Potter.

Salú,
-Fran

9:47 a. m.

 

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