vida comiquera by Fabio Blanco

lunes, julio 11, 2005

SORPRESAS APAISADAS

No entiendo porque a la gente no lo queda lo de "apaisadas". ¿No es más facil aprenderse el término que decir "esas, las alargaditas, tipo la Patoruzito"?. Bueno, justamente estuve leyendo revistas apaisadas, nada menos que Correrías de Patoruzito y Locuras de Isidoro.

Todo comenzó con un merendero cerrado, con un hombre tan cansado que no podía seguir el viaje. Este... no, perdón!: esa es la historia de David Vincent. La mía tuvo que ver conque me encargaran una nota sobre Isidoro Cañones en la revista donde habitualmente escribo reseñas de libros. Como hacía eones que no leía nada de los personajes de Dante Quinterno me puse a buscar en Internet, pero todos tenían mas o menos la misma información.

Creo que todos saben que Isidoro tuvo muchas versiones: una que se llamaba Julián de Montepío y que hereda al indio Patoruzú (antes lo había heredado Don Gil Contento, el protagonista de una tira anterior de Quinterno). Luego apareció secundando al indio en la tira Patoruzú y su relación con el indio era parecida a la que este tenía con Julián, solo que Isidoro era un poco menos cínico y Patoruzú un poco menos ingenuo.

En 1945, aparece la revista Patoruzito (hoy le diríamos una revista de antología, porque traía muchas historietas diferentes) donde las versiones infantiles de los personajes tienen otro origen. Esas historias fueron escritas en su totalidad por Mirco Repetto, con dibujos de Tulio Lovato.
Así que fascinado por toda esa diversidad me dediqué a escribir a las apuradas y de forma bastante chambona un recuento de los diferentes Isidoros, tocando apenas el más conocido, basicamente creado por Mariano Juliá y aparecido en la revista Locuras de Isidoro.

Pero no era lo que la revista quería y yo lo sabía bien. Era mas que nada mi propia investigación sobre el carácter de Isidoro en sus varias versiones. Por suerte me pidieron que lo acortara un poco y aproveché (de puro mártir que soy) para reescribir todo. En el medio fuí al kiosco y me compré algunos ejemplares de las revistas. Así que me leí una Correrías de Patoruzito donde estoy seguro que el guión y algunos dibujos son de Mirco (según recuerdo, el le presentaba a Quinterno bocetos de los episodios). En la historia Patoruzito e Isidoro van a un país llamado Petirílandia donde todo el mundo hace bromas y la fiesta principal es el Día de los Inocentes, lo cual me recordó que Mirco era conocido por sus bromas. También hay una secuencia en un laberinto y Patoruzito recuerda a Dédalo, Ícaro y al Rey Minos. Es una muy linda reinterpretación del mito griego.

En las dos revistas de Isidoro que me compré, los conflctos tenían que ver con amarretadas del personaje para no pagar el rescate de su tío secuestrado o con deudas impagas a un quinielero. Apenas una escena en un casino, gran protagonismo del ángel bueno y el ángel malo, pero nada de negocios a lo grande con Cachorra o grandes recorridos de joda por la noche porteña (que es lo que todos recuerdan de Isidoro). En cambio, historias mínimas de un juerguista luchando con su conciencia que aún teniendo una fortuna a sus pies no puede evitar jugar a la quiniela.

Realmente valió la pena volver a engancharse con estas revistas. Lástima que la edición sea tan frágil, que a veces las tapas no tengan que ver con el contenido. Es increíble que después de todo lo que recaudó Patoruzito (la película) y de la nueva movida de llevar los personajes a Cartoon Network, el merchandising en el que menos invirtieron fue el de las historietas, que (creo) es el único que importa.

Uff... llueve, y le puse mucho limón a mi café.