vida comiquera by Fabio Blanco

martes, agosto 02, 2005


LOCURAS Y MENTIRAS

Ayer comentaba que estuve leyendo Locuras de Isidoro, qué (tengo que confesar) nunca fue una lectura habitual para mí, ni le tenía mucho aprecio que digamos. Siempre fuí bastante snob con la elección de mis historietas. Pero ahora sí, estoy apreciando muchísimo la manera en que se define la personalidad del personaje, los detalles que parecen muy estudiados o de una naturalidad que roza la anécdota personal.

¿Pero que pasa cuando a mí me gusta algo? Que me pongo exigente.
Por ejemplo, quiero la tapa original de esta revista y no el cuadrito ampliado con el que la suplieron.
Quiero saber quién fue el guionista y el dibujante. Somos grandes, ya sabemos que Dante Quinterno todavía hacía algunos dibujos para las tapas, pero en general supervisaba el trabajo de otra gente. Creo que tenemos derecho a saber detalles sobre la obra que uno disfruta.

Soy un desastre haciendo manifiestos y proclamas... ¿por dónde iba?
Ah, si, por la Restauración de Isidoro. De quien se supone que dentro de poco estrenarán dibujos animados en Cartoon Network y luego es posible que un largometraje. ¿No sería genial que la historieta aceptase de una vez su rol de clásico y pudiéramos disfrutar de algo que sabemos que fue publicado de 1968 a 1977?

Sospecho que los guiones fueron retocados poco después de la salida de la última revista para que parecieran actuales. Un ejemplo: en esta historia titulada (o retitulada) Relaciones Peligrosas, Isidoro hace trabajo de RRPP (relaciones públicas) y se la pasa de fiesta en fiesta. La primera de ellas es de un boliche que se llama Mint, que reabrió hace poco y que quizás no se enteró todavía de que tiene publicidad gratis en una historieta. Le apuesto una redoblona a cualquier grúa que la referencia al boliche fue hecha por lo menos en la década del setenta. A menos que los retoques sean más graves de lo que uno está sospechando.

La otra referencia evidentemente retocada es al swinging london de los sesentas o setentas. Porque justamente es en Londres donde Isidoro hace una fiesta, vestido de hippie (incluyendo barba y pelo largo) y baila descalzo con muchas chicas en la onda flower-power. Claro, el texto no dice hippie, sino "punk", que suena no solo antiguo sino ridículo (con esas ropas, digo).

Quiero saber, quiero un libro sobre Isidoro que tenga listada cada una de las historias, pero para que eso tenga sentido, esas historias tienen que existir como fueron publicadas.

Cada revista de las de Dante Quinterno tiene unas 66 páginas. O sea, una decena de páginas más que un Astérix. Se imaginan esas historias bien impresas, en álbumes de tapa resistente (¿querés tapa dura con lomito para poner en la biblioteca? bueno). Claro, a lo mejor la editorial vende más ahora sin ninguna publicidad y vendiendolas a apenas dos pesos.

La película Patoruzito no cambió nada con respecto a las historietas de Patoruzito. No creo que las haya hecho ni siquiera más populares. ¿Por qué tendría que cambiar algo con respecto a Isidoro más allá del dibujo animado que supuestamente van a estrenar en la tele?

Perdón a los lectores extranjeros por encarar un tema tan nacional, pero son cuestiones que tenemos que resolver en las Américas. Ya se sabe que para los badulaques de gran coraje se han hecho las grandes empresas.