vida comiquera by Fabio Blanco

miércoles, agosto 17, 2005


TÖPFFER INICIA

Confieso que tenía preparada dos entradas listas para que salieran con fecha de ayer, pero me pareció que estaba actuando como esos coleccionistas de comics que se vuelven locos cuando descubren que tienen un hueco entre el número 14.518 y el 14.520 de una serie de comic-books que probablemente todavía ni se molestaron en leer.
Es así, hay días en que planeo escribir y me gana el sueño o la tormenta eléctrica. Anoche fueron las dos cosas.

Pero recuerdo bien qué pensaba escribir. Hace poco citábamos a Rodolphe Töpffer, el suizo que hacía libros de historietas a principios del siglo XIX, pero que las dio a conocer solo después de que lo alentara la figura máxima de las letras alemanas, Johan Wolfgang Von Goethe.
Publicadas a través de Europa, las obras de Töpffer influyeron en otros dibujantes. Obviamente en otros pioneros de la historieta moderna, como Wilhelm Busch y Cristophe. Pero también en Gustave Doré, más conocido por sus ilustraciones que por sus comics.

(Es que yo recuerdo a los artistas por su relación con los comics. Para mí Fellini y Enrique Pinti son guionistas de comics a los que después se les ocurrió dedicarse al espectáculo. Que le vamos a hacer)

Bueno, la cosa es que Töpffer también influye en el laburo de un dibujante llamado Amédée de Noé, que firmaba Cham, y que, cosa noble y notabilísima, influyó a la vez en la obra postrera del maestro, sobre todo en ciertas técnicas narrativas (que me gustaría explorar y que quizás estén reflejadas en mi libro de Töpffer, tengo que revisarlo).

El 14 de Septiembre de 1842 se publica en Estados Unidos The Adventures of Mr. Obadiah Oldbuck, una traducción de M. Vieux Bois. Es la primera historieta que se publica en ese país y además como suplemento de un diario. Muérete de envidia, Yellow Kid!
Me resulta muy gracioso que los yanquis hayan cambiado el formato para que no quedara apaisado, es mas o menos el mismo procedimiento que más adelante se haría con la edición italiana de El Eternauta, o con el posterior collage que sufriría esa y otras historietas en la colección Clarín.

Tres años después, en 1845, el mismísimo Cham adapta las páginas de una historieta de Töpffer (M. Cryptogame) a grabados en madera para que puedan ser impresos en la revista L'Illustration. También como El Eternauta (pero el de 1969) se publicaba de a tres páginas por número, desde enero hasta abril.


Hace poco hablábamos con algunos amigos de la primera historieta argentina. Que no sería Viruta y Chicharrón como se solía postular (era una historieta de McManus, luego continuada por manos argentinas) sino que ese honor le correspondería a Sarrasqueta. Ambas historietas aparecieron en Caras y Caretas.

Muy bien. Ahora mi pregunta: ¿no es posible que en alguna fecha cercana a esos años algo de la producción de Töpffer haya aparecido en alguna publicación del Río de la Plata? ¿no sería extrañísimo que la primera historieta publicada en Argentina fuera algo de la obra de tipos como Töpffer y Cham?

A mí me cuesta creer que nada de la producción de esa época haya llegado a Buenos Aires. Lo voy a hablar seriamente con César DaCol, del Museo de la Caricatura.
¿Nada de Töpffer, ni de Cham, ni siquiera de Wilhelm Busch en la historia de las publicaciones argentinas? Sí, lo sé: tambien soy un tipo desconfiado.

Hasta más tarde.