vida comiquera by Fabio Blanco

viernes, septiembre 23, 2005


RAYO ROJO

No, no me refiero a la comiquería de la Av. Santa Fe, sino a esa popular revista de los años cincuenta, de formato pequeño y apaisado y que los pibes de la época ignorantes del precio que alcanzaría uno de esos ejemplares con el paso del tiempo, enroscaban y metían en el bolsillo trasero del pantalón. Por lo menos mi vieja cuenta que eso hacía mi tío, y cada vez que lo menciona se me estruja el corazón de coleccionista que nunca fuí.

Ayer, pensando en el asunto del tamaño más pequeño de los comic books argentinos y su relación con los formatos del papel en que se imprime. Tema, que se habrá notado, no termino de entender, recordé otra cosa mencionada por Carlos Trillo en la charla del otro día. Hablamos de Jordi Bernet, de su trabajo en la Tex italiana, explicó quién era este personaje que a los italianos les gusta tanto pero que parece ser realmente soporífero y contó que se publicaba en Argentina, justamente en Rayo Rojo.
Pero el detalle, que yo no recordaba, era que la razón para el formato de Rayo Rojo era el utilizar las sobras de otras revistas al cortar papel. En la página que acabo de linkear lo explican muy bien, así que lo transcribo:

A fines de los '40, una aguda crisis del papel combinada con el enorme éxito de ventas de las revistas de historietas incentivaron a un editor a lanzar publicaciones impresas en los recortes de papel de descarte de otras revistas. Así nació la pequeña Rayo Rojo, cuyo formato variaba de acuerdo a la disponibilidad de papel y que llegó en 1951 a medir sólo 6 centímetros de altura.

Como decía Astroboy: sé que debe haber una moraleja en todo esto, pero no me imagino cuál será. ¿que los editores de antaño tenían más ingenio que los de ahora? ¿que había más lectores que justificaban ese ingenio? ¿que tenían más recursos y menos excusas? ¿o que con Perón estábamos mejor? No lo se.

Por lo pronto, el de Rayo Rojo y otros formatos apaisados es algo que me gustaría ver en el comic argentino. Una revista que se viera como la Misterix de la época de Sargento Kirk sería muy interesante de leer. Son formatos que siempre les recomiendo a los editores de fanzines. Creo que incluso para el tipo de papel de resma que traen los fanzines es ideal, y los haría más cómodos de leer (aclaración para lectores españoles: en Argentina, y sobre todo en los últimos años, los fanzines son casi exclusivamente revistas de comics autoeditadas, generalmente con ínfimos medios).

La imagen no quiere subir. Me voy a tomar un café.

miércoles, septiembre 21, 2005


SABADO DE PUTA MADRE

Para hoy tenía programado un discurso impactante acerca de los peligros del alcohol. Pero mi audiencia se fue a un picnic en los bosques de Palermo. Será otro día.

Permítanme en cambio que les comente que el sábado 17 estuve en Punto de Fuga (Montevideo 157) , el no-va-más de las comiquerías de onda, gordi. Allí estuvieron hablando acerca de su trabajo en Clara de Noche nada menos que sus guionistas, Carlos Trillo y Eduardo Maicas. También estaban los editores de Iron Eggs, responsables de las nuevas ediciones del personaje, y entre la concurrencia otro colaborador de Trillo, Juan Saenz Valiente, el dibujante de Sarna.

Sin dudas fue una de las mejores charlas de las que se hicieron en PDF: quien haya leído algo sobre la concepción de Clara de Noche conoce que Trillo le pidió a Maicas (un humorista) que lo ayudara con los remates de las historias, pero los detalles sobre esa colaboración fueron muy divertidos. A Trillo se le da bien trabajar en bares y dice que en la casa de Maicas no se puede hacer nada, que hay siempre sesenta personas y que todo el mundo te habla. Maicas dice que a veces Trillo viene con guiones demasiado complicados para el espacio terrenal de Clara. Ah, fue muy divertido.

Al pobre Jordi Bernet le deben haber ardido las orejas, de tan bien que se habló de él, de su estilo clásico. Compararon sus dibujos (y estuvimos de acuerdo) con los de Frank Robbins.
Se habló no solo de su capacidad, si no de la necesidad que tiene el guionista de darle a tal guionista el laburo que pueda hacer mejor.

Tengo la charla grabada. Hacía tiempo que no usaba el grabadorcito de periodista. Creo que Maicas sentía el zumbido sobre la mesa y me lo estaba por tirar contra la crisma. Era un poco molesto.
Pero bueno, veré si en estos días desgrabo y lo comento mejor. O lo vendo a alguna revista europea, quien te dice.

Hora de las tortugas ninja.

jueves, septiembre 15, 2005


YO EDITOR

Ayer me olvidé de mencionar algunos detalles sobre mi delirio de editor en pantuflas. Mi editorial (tenía un logo y un nombre, si los llego a recordar juro que los registro) tambien publicaba historietas originales, no recortadas de la revista Anteojito.
Una de nuestras publicaciones era nada menos que La Pandilla del Barrio, que trataba de plasmar en historietas, una vieja serie de películas llamada The Bowery Boys. Eran apaisadas, con hojas pegadas o atadas con hilo (un lujo!) y creo que las dibujaba a lápiz y las coloreaba (como es práctica hoy en día). La razón era que cada vez que intentaba pasarlos a tinta (de birome), arruinaba todos los dibujos.

Era bueno tener personajes como Slip, alias Terence Aloysius Mahoney ("Mahoney es mi apellido de soltero"), Sach, a quien Slip siempre le pegaba con el sombrero y cuyo nombre completo era Horace Debussy Jones !!! Creo que mis historietas eran sosas, no les hacía justicia para nada. Esas películas las veía cada maldita tarde, después de una selección de dibujos animados antiquísimos y la serie Granjero último modelo que en aquella época ya se pasaba de antigua, pero que a mí me hacía mucha gracia, porque al matrimonio de Eva Gabor y Eddie Albert le pasaban cosas parecidas a las que les pasaba a mi familia. También nosotros eramos gente de la ciudad que no entendía muy bien eso de vivir en el campo. De esa serie también hice algunas pocas tiras, espero que nadie me demande.

Otro dato inútil: también había armado un álbum de Astérix con las páginas de Astérix el Galo que salieron en Anteojito bajo el título de Los Invencibles. En ese entonces yo no me había enterado que la historieta había aparecido como un suplemento en la revista Siete Días, aunque tenía muchas de las publicidades que tenía la revista, incluyendo una nota sobre René Goscinny que mencionaba su estancia en la Argentina. O sea que hay un álbum de Astérix que no tengoooooo!!!!! grrrrr!!!
Ejem!

A ver si me da el cuero para otro post durante el día. Ahora quiero un mate cocido.

miércoles, septiembre 14, 2005



SERÁS LO QUE DEBAS SER

...O no serás nada, decía el general (no ese, el otro). Hace poco se me había ocurrido una especie de sección para esta página. Es lo que uno hace cuando no se le ocurre nada, por eso los programas de la tele tienen tantas secciones. Cuanto menos ideas más secciones.
Bueh, es una teoría.

La sección que se me había ocurrido es "Si yo fuera editor de comics...". Es un ejercicio mental que enseña mucha humildad, porque a veces uno imagina que publica su comic favorito y lo imagina tan bien que hasta puede verse llorando arrodillado sobre una alta pila de comics no vendidos. Aunque también es cierto que a veces uno ve cosas que los editores no.

Y entonces recordé que yo ya había sido editor.

En serio: no hacía un par de años que había aprendido a leer cuando ya recortaba la revista Anteojito para confeccionar mis propias revistas: la tira alargada de ocho viñetas de Pelopincho y Cachirula se transformaba en dos páginas de cuatro viñetas cada una a las que se sumaban algunas de las grageas con datos curiosos que también escribía e ilustraba Fola. Creo que llegué a vender algunos a amigos de mi familia. Sí, era un editor ladrón y sin escrúpulos.

Cómo editor de ejemplares únicos me indignaba que no hubiera (por lo menos a mi alcance) álbumes recopilando las historietas belgas y francesas que también publicaba Anteojito. Así que me puse en campaña para realizarlos yo con las mismas páginas de historieta.
Mi versión de Zorglub Contraataca (L'ombre de Z) quedó como un álbum de tres tiras, un formato parecido al que tienen los más contemporáneos libros de Liniers.
No recuerdo por qué pasó eso, pero fue la mejor manera de pegar una hoja con la otra y que coincidieran. Tampoco me daba mucha culpa: Anteojito tenía un mono (no creo que fuera un primate más evolucionado) que agregaba espacio a izquierda y derecha para que la plancha de la historieta ocupara más espacio. Billiken lo solucionó años después, agregando un chiste al margen, a la manera de los de Mad que dibujaba Sergio Aragonés.

Otro drama con Anteojito era que siempre, pero siempre siempre, hacia el final de la historia, se salteaban una página o poco menos. Quizás por eso sigo apasionado por esas historietas, quizás todo lo que quiero es leer completas La Frontera del Infierno o El Príncipe de las Arenas. Títulos que ya no fueron álbumes sino carpetas de hojas sueltas, a veces pegadas entre sí. Con los encabezados yo diseñaba las tapas, a veces incluso le escribía "Dargaud presenta".

Es que Dargaud era la única editorial que conocía que publicara historietas europeas: Abril había tenido el descuido de ilustrar con la imagen de un álbum original una publicidad de Lucky Luke.

Decía, que esos títulos quedaron así, en las carpetas que tengo por ahí. ¿Qué sentido tiene armar un álbum si le falta una página? Un editor de verdad no se habría amilanado (amilanesado, diría el Negro Álvarez), pero yo solo era un niño, y no precisamente el Genial Olivier.

¿Otra idea de la época? ¿Qué niño de 12 años no ha soñado con su propia revista de antología? No recuerdo cómo se iba a llamar la mía, pero iba a traer Spirou, Lucky Luke, Astérix y los Pitufos. En la portada, que llegué a dibujar, Spirou volaba en fantacóptero ante la mirada asombrada de Luke.

Pero no se preocupen. Ningún álbum fue sacrificado para editarla, solamente la planeé. Eso sí, la traducción española de Astérix el Galo me parecía tan desacertada que agarré goma de borrar tinta, birome, y...

Mejor lo dejamos ahí. El editor que llevo dentro dice que se me acabó el espacio.
Después la seguimos.

lunes, septiembre 12, 2005


PRESCINDIBLES PRESIDENTES

Sí, como título es bastante malo, pero como nombre para una banda de rock no estaría mal.

Hace unos días hablábamos de presidentes de ficción y entre ellos de uno que se había declarado presidente vitalicio, que tenía guerra dentro y fuera de las fronteras de Estados Unidos. Resolvía los problemas de salud matando a los enfermos o utilizándolos para experimentos y los problemas sociales construyendo barrios cerrados que eran en realidad enormes ghettos invadidos por la miseria y el crimen. Pero un día entre los días, Estados Unidos ataca por error a un país aliado (bueno, ya sé que suena increíble, pero recuerden que apenas se trata de una historieta). Como acto de venganza, un terrorista ataca la Casa Blanca, dejando en coma al Presidente y matando a todo su gabinete.

¿Todo? No, queda uno, un liberal que cuando oye el teléfono piensa que llaman para dejarlo sin trabajo y en realidad es para decirle que ahora es él el presidente.

Si evito mencionar nombres es porque solo quería dar esa semblanza de la historieta de Frank Miller y Dave Gibbons para compararla con una nueva serie que anuncia la cadena televisiva ABC, acerca de una mujer presidente en la Casa Blanca:

(...) Si Hillary Clinton es la esperanza demócrata, Mackenzie Allen, nombre de la protagonista de la serie, es la candidata independiente seleccionada para la vicepresidencia por un mandatario republicano. Mientras que Hillary Clinton tendría que esperar a ser confirmada en el cargo mediante las urnas, en el caso de Allen, su llegada al despacho Oval de la Casa Blanca -oficina del presidente- vendrá servida por la súbita muerte del presidente de un ataque al corazón. (...)

Las contradicciones serán patentes desde el primer episodio, donde el presidente republicano, antes de morir, pedirá a su sucesora legal que dimita de la vicepresidencia para dejar que alguien «más apropiado» ocupe el puesto.

Qué se yo. No voy a cometer la ingenuidad de afirmar que se robaron el argumento de Give Me Liberty, pero otra vez tengo que decir que esto ya lo ví en una historieta.

Hay otra historia presidencial en un comic reciente y que espero comentar en cuanto la haya leído mejor.
Ahora, si me disculpan, me espera un mate cocido.

jueves, septiembre 08, 2005


WELCOME TO PELOTILEHUE

Si sigo diciendo que siempre fuí demasiado snob para leer ciertas historietas voy a terminar por creermelo yo también. Pero este año estoy leyendo comics que no recordaba haber disfrutado tanto como las historietas que vienen en la revista Lúpin, además de las Locuras de Isidoro o Correrías de Patoruzito.

Bueno creo que también voy a dejarme llevar por el humor de Condorito, otra historieta que habré leído una o dos veces sin mucho entusiasmo. Quizás porque sus personajes protagonizaban chistes, y para mí la historieta es algo que va un poquito más allá de la mera anécdota dibujada.

Otro motivo para no tenerles simpatía era que poco antes de desaparecer, Desventuras de Larguirucho, otra revista apaisada que siempre supe apreciar, se había convertido en un clon de la revista Condorito. Así se desperdiciaron años de construcción de un personaje que muy a la manera de Donald y los sobrinos se tuvo que diferenciar de la versión animada en la que había aparecido. El Larguirucho de la historieta era un tipo torpe pero trabajador, que vivía con la responsabilidad de criar a Raimundo.

Raimundo un chico huérfano del Patronato de la Infancia que comenzó como "niño problema" en el dibujo animado Hijitus y que (como Hugo, Paco y Luis ) fue cambiando su personalidad, hasta convertirse en un chico que no dejaba de ser mas avispado y práctico que su tutor, pero que tenía buen corazón.

¿Donde fue a parar esa continuidad? Lo pueden ver en el sitio web de Condorito: en una tira, Condorito es empleado, en otra es el jefe, en otra trabaja en una biblioteca. O sea, es un elenco de actores que interpreta papeles en función del chiste. Exactamente eso hicieron con el pobre Larguirucho.

Pero bueno, sin rencores. Creo que constreñidos a la tiras diarias, los chistes de Condorito funcionan mucho mejor que en la página de una revista de gran formato. No se, igual tendré que comprar alguna en el kiosco. Creo haber visto unos tomitos dedicados a Coné, el sobrino del protagonista.

Pensaba disfrutar de estas tiras recibiéndolas por correo electrónico como hago con Zippy the Pinhead, Mutts y Get Fuzzy . Sin embargo Ucomics, la página donde se aloja, me resulta bastante fastidiosa: me piden demasiado datos para suscribirme y me dan pocos beneficios gratis. Quizás es una primera impresión, cuando logre loguearme lo comento.

(Mientras lo intentaba descubrí que también están en Yahoo)

Ya se, ya se. Al final no dije nada ni de Pelotilehue, ni de los otros personajes de Condorito. Bueno, pero es que no los conozco. Todo a su tiempo. Lo mejor de no saber algo es estar a tiempo de conocerlo.

Dijo, y cayó dormido. Plop, pues!

miércoles, septiembre 07, 2005


FRANK MILLER'S KATRINA

1. Last Son of...

Una vez, hablando en un foro de comics acerca de George W. Bush yo sugería que era semejante a uno de los presidentes que Frank Miller había representado en muchas de sus historias: al Ronald Reagan de The Dark Knight Returns, a esa mezcla de Reagan y Nixon que sostenía todo el tiempo la caja con el botón rojo en Elektra Asesina (o al candidato Ken Wind, en la misma historieta). Otro presidente de Miller que pintaba características de presidentes reales era el de la serie protagonizada por Martha Washington, Give Me Liberty, que estaba en guerra con medio mundo (literalmente) y que tenía una guerra civil dentro de las fronteras de Estados Unidos.

Esa serie reflejaba también la política de salud de Ronald Reagan. En la vida real, muchos enfermos psiquiátricos habían sido devueltos a la calle para no tener que soportar los gastos que le implicaba al estado su cuidado. En Give Me Liberty... no solo los liberaban sino que los ponían a dormir con una última inyección. Sí, Reagan era un santo, ya sabíamos.
Todas esas ideas seguramente derivaron en la presidencia de Lex Luthor y que ya se insinuaba en DK2.

Yo decía en el foro que mencionaba al principio que Bush era ni más ni menos que Luthor.
Entonces alguien me hizo ver que estaba equivocado: me recordó que Luthor había ganado las elecciones limpiamente. Auch!

2. La Caída.

"Traten de no juzgarlos muy severamente", dice el cura con la gasa en el ojo. "Fue una provocación cruel, y una lección, espero!
Es imposible recordar esa noche sin sentir vergüenza. Solamente me preocupaba de mí mismo. Siempre fui una persona sensible al ruido y aquél muchacho... parecía que me acompañaba deliberadamente con su radio horrible y barullenta."

"Cuando escuché el estruendo, pensé que era la radio. Para decir la verdad, estuve a punto de agredir al chico...
Pero percibí su confusión... Y las tinieblas que caían sobre la ciudad"

El cura habla desde la cuarta y última parte de Batman: The Dark Knight Returns. Siguen otros testimonios de la crisis provocada por Reagan y su política exterior sobre la pequeña isla de Corto Maltese (es como la crisis de los misiles pero peor) y vemos qué hace Batman como líder y conciencia de la ciudad. Que es Gotham, pero es también toda ciudad.

"Un par de páginas más adelante el cura continua su testimonio ante las cámaras: "Después de la multitud se fue, las explosiones continuaron. Las llamas se esparcían rápido... Yo apenas me mantenía despierto. Si no hubiese sido por el chico..."

"Sí, el chico aquél de la radio. Él me arrastró de allí...salvó mi vida. Cuando Batman trajo elementos de primeros auxilios, él ayudó a distribuírlos. Y continuó a mi lado, hasta el amanecer, ayudando a los quemados. Pero claro, no hubo amanecer..."

Toda la semana, desde que supe que Hugo Chávez, presidente de Venezuela y Fidel Castro, primer ministro de Cuba habían ofrecido ayuda desinteresada a Estados Unidos, estuve pensando en esta escena.
Hace poco un payaso que dice representar los intereses de Dios, pidió la cabeza de Chávez, como años antes había pedido la de Castro. Muchos norteamericanos, los que a duras penas pueden responder hacia qué dirección está Dakota del Norte, probablemente ignora cómo la CIA derrocó al Sha de Irán para quedarse con las concesiones de petróleo. Pero bueno, para eso deberían leer Unknown Soldier de Garth Ennis.

Hoy me enteré de que el gobierno de Bush rechazó toda ayuda proveniente de Cuba (no se que pasó con la de Venezuela). Un dream team de médicos, pero al tipo no le importa. Yo esperaba una pequeña lección, como la de la historieta, pero no. Los villanos, son villanos y cumplen con su rol.

Te quiero ver cuando salga el TP.

sábado, septiembre 03, 2005



POTRZEBIE 2: the movie

1. American Fembot

¿En qué nos habíamos quedado? Ah sí, en la recopilación de los primeros números de Mad, no la revista, sino el comic-book.

Una de las cosas que más llama la atención de las parodias presentadas en estos números es el nivel de alusiones sexuales, el cinismo y la violencia. Sin dudas es fundamental para ese tipo de humor, que creo que nunca volvió a ser tan audaz, por lo menos no de forma directa.

Por ejemplo, la parodia de Archie está planteada desde un punto de vista un poco más realista que el comic original: Archie y Jughead son dos delincuentes juveniles, el director persigue a Betty y Verónica alrededor de su escritorio, babeando de lujuria. Archie lo ataca con su navaja y un charco de sangre se asoma por debajo de la puerta de la dirección.
El escenario es de una ciudad empobrecida: Archie vive en una especie de sótano habitado por más de una familia, su madre es una vieja harapienta (sus harapos tienen una enorme R, de Riverdale) y de la cartera de Verónica cuando se arroja a los brazos de Archie, saltan jeringas y porros.
Me parece bastante anti-americano. Llamen a la censura!

¿Comenté que Betty y Verónica se ven espectacularmente bien dotadas en el dibujo? A pesar del acné, claro. Lo mismo pasa con Woman Wonder, la parodia de la Mujer Maravilla que también dibuja Bill Elder y que anticipa al menos en las medidas, la talla de Little Annie Fanny que haría luego junto a Harvey Kurtzman en Playboy.

2. Elige tu propia aventura

En la segunda página de Woman Wonder, ella trata de cambiarse en una cabina telefónica, pero ya está ocupada por Superduperman, o sea el Superman parodiado por Wally Wood en un número anterior de Mad.

Y Superduperman inmediatament me recuerda a las películas amateurs de Don F. Glut, autor de artículos que uno ha consumido demasiado en otras épocas, fan de los comics y los seriales y que (calculo que en su adolescencia) filmó, sin pedir permiso a nadie, películas que tomaban personajes de comics, pulps y seriales y los mezclaba o los embarcaba en nuevas aventuras. Glut aprovechaba utilería que él u otros coleccionistas habían rescatado de los estudios y los tachos de basura de Hollywood e incluso contaban con alguna vieja estrella del cine B, que se sentía halagado y divertido de que lo recordaran.

Leyendo la Mad, me preguntaba si Donald Glut se habrá animado a hacer una adaptación de Woman Wonder, ya que entre todas las películas amateur que hizo se encuentra una adaptación de Superduperman. Me hubiese gustado ver qué actriz la hubiese interpretado, con el uniforme ceñido y escotado y el gorrito con hélice que tiene el personaje en el comic. Alguien del staff de Russ Meyer... ¿Se imaginan a Tura Satana como Diana Prince? Va-Va-Boom!!!

3. Big Fish, Little Fish

Tengo poca paciencia con las especulaciones acerca de cómo debería ser la película de tal o cual comic. Me molesta que se pueda pensar que el cine le puede dar lustre y respetabilidad a un medio que supera olímpicamente a todo lo que se filma hoy en día. Para mí, el noveno arte está (por si no se entendió) muy por encima del séptimo.

Lo que no quiere decir que no soñara con una buena película de Dick Tracy, que estuviera dirigida por Walter Hill (son sueños un poco viejos) e interpretada por el entonces más joven Dennis Farina.
Hace un tiempo, les sugerí a algunos amigos fanáticos de El Eternauta, que se dejaran de esperar la (no se por qué) tan ansiada película de la obra de Oesterheld y salieran a filmarla ellos mismos, con cámaras alquiladas o con lo que fuera. Eso provocó una discusión interesante y una larga lista de excusas de por qué no valía el esfuerzo.

Mi respuesta sigue siendo que mientras uno es un pez chico debería poder moverse en sus propias aguas, sin que los pescadores molesten. ¿Quién podría ser tan malvado de hacerle juicio a un pibe que se pone a pensar como escenificar la nevada sobre Buenos Aires o que gasta guita haciendo los trajes aislantes para su elenco?
Está el ejemplo de Glut y de otra gente que en Estados Unidos hace fan-films y cuyos resultados son a veces mejores que los de los grandes estudios.

Y está el ejemplo de Nosferatu, película que se hizo sin el permiso de la viuda de Bram Stoker y de la que por suerte no se quemaron todas las copias. A veces la ley no tiene idea de lo que significa el arte o la historia.

Mi otro comentario al respecto está hecho en la forma de una reseña acerca de una película (inexistente) de El Eternauta. Espero que la lean, a ver que opinan.
Y si pudieron seguir el débil hilo de mis pensamientos hasta este punto ustedes son mas atentos que yo.

Este post lo empecé ayer. Pero es domingo a la tarde y estoy esperando que llueva un poco. Supongo que sin demasiadas posibilidades de que suceda.

jueves, septiembre 01, 2005


POTRZEBIE!

Un consejo para la gente que se muda de casa: no esperen tres años para desembalar todas las cajas, porque muchas de las historietas que están buscando en estantes y hemerotecas están todavía ahí donde las guardaron, muertas de risa.

Como no sigo mis propios consejos recién hace un par de días descubrí donde estaban mis reentapados de Cairo, los que traen las historietas de Tardi que tenía ganas de releer, además de Blake y Mortimer y Albertito de Chaland. Pero también, una de las revistas que recopilan varios números de la primera versión de Mad, la que venía en comic-book.

¿Por qué pasó Mad del comic-book al formato magazine que conocemos hoy? Básicamente por culpa del Código de los Comics (the comics code authority) un ente autoregulador que los editores yanquis inventaron atemorizados por el ataque de tipos como el senador Estes Keefauver y Herr doktor Frederick Wertham. Antes de que les cerraran las revistas, prefirieron establecer un reglamento de censura. Los que salían perdiendo con ese reglamento eran los comic-books de horror y crimen de la E.C. Comics.

Mad era el lugar donde tipos como Harvey Kurtzman y Wally Wood se divertían parodiando el cine (Shane, De aquí a la Eternidad), la televisión (Dragnet) y los comics (Superman, Wonder Woman), incluyendo desde siempre a los comics de la EC.
Destinada a vivir, Mad saltó de un formato al otro del mismo modo que los cineastas neoyorquinos de los años 20 se fueron a California escapando de los gorilas de Edison, que les saboteaban las funciones y les rompían los equipos.

Mañana sigo y cuento qué estuve leyendo, y como todo deriva hacia nuestras cotidianas preocupaciones comiqueras.
Taza vacía: me tomé mi Earl Grey.



Ode to the Disney Ducks

They ride tall ships to the far away,
and see the long ago.
They walk where fabled people trod,
and Yetis trod the snow.

They meet the folks who live on stars,
and find them much like us,
With food and love and happiness the
things they most discuss.

The world is full of clans and cults
abuzz as angry bees,
And Junior Woodchucks snapping jeers
at Littlest Chickadees.

The ducks show us that part of life
is to forgive a slight.
That black eyes given in revenge
keep hatred burning bright.

So when our walks in sun or shade
pass graveyards filled by wars,
It's nice to stop and read of ducks
whose battles leave no scars.

To read of ducks who parody
our vain attempts at glory,
They don't exist, but somehow leave
us glad we bought their story.

Carl Barks, 1999.