vida comiquera by Fabio Blanco

sábado, septiembre 03, 2005



POTRZEBIE 2: the movie

1. American Fembot

¿En qué nos habíamos quedado? Ah sí, en la recopilación de los primeros números de Mad, no la revista, sino el comic-book.

Una de las cosas que más llama la atención de las parodias presentadas en estos números es el nivel de alusiones sexuales, el cinismo y la violencia. Sin dudas es fundamental para ese tipo de humor, que creo que nunca volvió a ser tan audaz, por lo menos no de forma directa.

Por ejemplo, la parodia de Archie está planteada desde un punto de vista un poco más realista que el comic original: Archie y Jughead son dos delincuentes juveniles, el director persigue a Betty y Verónica alrededor de su escritorio, babeando de lujuria. Archie lo ataca con su navaja y un charco de sangre se asoma por debajo de la puerta de la dirección.
El escenario es de una ciudad empobrecida: Archie vive en una especie de sótano habitado por más de una familia, su madre es una vieja harapienta (sus harapos tienen una enorme R, de Riverdale) y de la cartera de Verónica cuando se arroja a los brazos de Archie, saltan jeringas y porros.
Me parece bastante anti-americano. Llamen a la censura!

¿Comenté que Betty y Verónica se ven espectacularmente bien dotadas en el dibujo? A pesar del acné, claro. Lo mismo pasa con Woman Wonder, la parodia de la Mujer Maravilla que también dibuja Bill Elder y que anticipa al menos en las medidas, la talla de Little Annie Fanny que haría luego junto a Harvey Kurtzman en Playboy.

2. Elige tu propia aventura

En la segunda página de Woman Wonder, ella trata de cambiarse en una cabina telefónica, pero ya está ocupada por Superduperman, o sea el Superman parodiado por Wally Wood en un número anterior de Mad.

Y Superduperman inmediatament me recuerda a las películas amateurs de Don F. Glut, autor de artículos que uno ha consumido demasiado en otras épocas, fan de los comics y los seriales y que (calculo que en su adolescencia) filmó, sin pedir permiso a nadie, películas que tomaban personajes de comics, pulps y seriales y los mezclaba o los embarcaba en nuevas aventuras. Glut aprovechaba utilería que él u otros coleccionistas habían rescatado de los estudios y los tachos de basura de Hollywood e incluso contaban con alguna vieja estrella del cine B, que se sentía halagado y divertido de que lo recordaran.

Leyendo la Mad, me preguntaba si Donald Glut se habrá animado a hacer una adaptación de Woman Wonder, ya que entre todas las películas amateur que hizo se encuentra una adaptación de Superduperman. Me hubiese gustado ver qué actriz la hubiese interpretado, con el uniforme ceñido y escotado y el gorrito con hélice que tiene el personaje en el comic. Alguien del staff de Russ Meyer... ¿Se imaginan a Tura Satana como Diana Prince? Va-Va-Boom!!!

3. Big Fish, Little Fish

Tengo poca paciencia con las especulaciones acerca de cómo debería ser la película de tal o cual comic. Me molesta que se pueda pensar que el cine le puede dar lustre y respetabilidad a un medio que supera olímpicamente a todo lo que se filma hoy en día. Para mí, el noveno arte está (por si no se entendió) muy por encima del séptimo.

Lo que no quiere decir que no soñara con una buena película de Dick Tracy, que estuviera dirigida por Walter Hill (son sueños un poco viejos) e interpretada por el entonces más joven Dennis Farina.
Hace un tiempo, les sugerí a algunos amigos fanáticos de El Eternauta, que se dejaran de esperar la (no se por qué) tan ansiada película de la obra de Oesterheld y salieran a filmarla ellos mismos, con cámaras alquiladas o con lo que fuera. Eso provocó una discusión interesante y una larga lista de excusas de por qué no valía el esfuerzo.

Mi respuesta sigue siendo que mientras uno es un pez chico debería poder moverse en sus propias aguas, sin que los pescadores molesten. ¿Quién podría ser tan malvado de hacerle juicio a un pibe que se pone a pensar como escenificar la nevada sobre Buenos Aires o que gasta guita haciendo los trajes aislantes para su elenco?
Está el ejemplo de Glut y de otra gente que en Estados Unidos hace fan-films y cuyos resultados son a veces mejores que los de los grandes estudios.

Y está el ejemplo de Nosferatu, película que se hizo sin el permiso de la viuda de Bram Stoker y de la que por suerte no se quemaron todas las copias. A veces la ley no tiene idea de lo que significa el arte o la historia.

Mi otro comentario al respecto está hecho en la forma de una reseña acerca de una película (inexistente) de El Eternauta. Espero que la lean, a ver que opinan.
Y si pudieron seguir el débil hilo de mis pensamientos hasta este punto ustedes son mas atentos que yo.

Este post lo empecé ayer. Pero es domingo a la tarde y estoy esperando que llueva un poco. Supongo que sin demasiadas posibilidades de que suceda.