vida comiquera by Fabio Blanco

viernes, septiembre 23, 2005


RAYO ROJO

No, no me refiero a la comiquería de la Av. Santa Fe, sino a esa popular revista de los años cincuenta, de formato pequeño y apaisado y que los pibes de la época ignorantes del precio que alcanzaría uno de esos ejemplares con el paso del tiempo, enroscaban y metían en el bolsillo trasero del pantalón. Por lo menos mi vieja cuenta que eso hacía mi tío, y cada vez que lo menciona se me estruja el corazón de coleccionista que nunca fuí.

Ayer, pensando en el asunto del tamaño más pequeño de los comic books argentinos y su relación con los formatos del papel en que se imprime. Tema, que se habrá notado, no termino de entender, recordé otra cosa mencionada por Carlos Trillo en la charla del otro día. Hablamos de Jordi Bernet, de su trabajo en la Tex italiana, explicó quién era este personaje que a los italianos les gusta tanto pero que parece ser realmente soporífero y contó que se publicaba en Argentina, justamente en Rayo Rojo.
Pero el detalle, que yo no recordaba, era que la razón para el formato de Rayo Rojo era el utilizar las sobras de otras revistas al cortar papel. En la página que acabo de linkear lo explican muy bien, así que lo transcribo:

A fines de los '40, una aguda crisis del papel combinada con el enorme éxito de ventas de las revistas de historietas incentivaron a un editor a lanzar publicaciones impresas en los recortes de papel de descarte de otras revistas. Así nació la pequeña Rayo Rojo, cuyo formato variaba de acuerdo a la disponibilidad de papel y que llegó en 1951 a medir sólo 6 centímetros de altura.

Como decía Astroboy: sé que debe haber una moraleja en todo esto, pero no me imagino cuál será. ¿que los editores de antaño tenían más ingenio que los de ahora? ¿que había más lectores que justificaban ese ingenio? ¿que tenían más recursos y menos excusas? ¿o que con Perón estábamos mejor? No lo se.

Por lo pronto, el de Rayo Rojo y otros formatos apaisados es algo que me gustaría ver en el comic argentino. Una revista que se viera como la Misterix de la época de Sargento Kirk sería muy interesante de leer. Son formatos que siempre les recomiendo a los editores de fanzines. Creo que incluso para el tipo de papel de resma que traen los fanzines es ideal, y los haría más cómodos de leer (aclaración para lectores españoles: en Argentina, y sobre todo en los últimos años, los fanzines son casi exclusivamente revistas de comics autoeditadas, generalmente con ínfimos medios).

La imagen no quiere subir. Me voy a tomar un café.