vida comiquera by Fabio Blanco

martes, octubre 11, 2005



DELIRANT, ISTI ROMANI!

Estuve viendo esa serie que provoca la continua proliferación de documentales sobre la vida romana, las vías romanas y las romanas patrullas... Roma.

Es casi obvio lo que voy a decir, pero había un montón de detalles que me hicieron acordar de Astérix: la primera escena mostraba como combatían los romanos. Formaban una pared con los escudos y al toque de un silbato cambiaban de puesto y avanzaba otra fila.

En la segunda escena Vercingetórix arrojaba sus armas a los pies del César. No, no, César no pegaba un alarido como en Astérix el Galo o El Escudo Arverno, pero poco después unos hombres azules robaban el emblema de la legión, así que los dos protagonistas (que no se llevan para nada bien) tenían que salir en su búsqueda.

¿Qué encontraban en el camino? A Octavio, sobrino de César al que unos enviados del partido de Pompeyo habían secuestrado. Los protagonistas, enfrentados a toda una banda, no dudaban en avanzar y matarlos, muy confiados, con la misma tranquilidad con la que Astérix y Obélix les pegan sopapos a cualquier enviado especial de Julio César.

Lo que sí me pareció una lástima fue la habitual mediocridad de los subtituladores. ¿Será posible que los tipos escriban Cato o Pluto para referirse a Catón o Plutón? En algun momento llamaron a alguna tribu... "españoles" (!!) y no estoy seguro de que se tratase de nativos de Hispania, creo que no tenían mucha idea de lo que traducían. Ni siquiera escribieron bien Alesia.

¿Pensamiento rápido y facilongo? Hay todavía muchísimas cosas que se pueden aprovechar de ese escenario, entre la rendición de Vercingetórix y la guerra con Pompeyo. Goscinny utilizaba al máximo esas posibilidades y sus historias llevaban al lector a través de una historia que era cómica y paródica a amar ese período, a anotarse en universidades para aprender latín, a leer mitología romana o celta.

Desde acá, hago un humilde llamado a la ilegalidad, a la piratería o simplemente a la inspiración. Deben existir, aún no escritas, en el plano aristotélico de los comics, alguna historia que nos haga disfrutar y nos motive tanto como aquellas. Y si es un pastiche, que sea mejor que los pastiches del señor Uderzo.

Uh, me zarpé...
Buenos días.