vida comiquera by Fabio Blanco

domingo, octubre 02, 2005


UDERZO Y COMPAÑÍA

Hace algunos días atrás fue anunciado el título del nuevo Astérix, que se llamará El cielo se nos cae encima. Habría que avisarle a Albert Uderzo, dibujante de la serie y también guionista desde la muerte de René Goscinny en 1977, que hace ya tiempo que el cielo se cayó sobre nuestras cabezas y es todo por su culpa.

En la conferencia de prensa del otro día, Uderzo negó que la aventura número 33 sea el último álbum de Astérix (la cubierta que refleja al primero permitía esa sospecha) y que después de su muerte, el personaje seguiría viviendo... pero sólo a través de la relectura de los álbumes publicados.

A mí me gustaría que algún Esautomátix munido de una gran maza le explicara cortesmente a Uderzo que su trabajo de guionista era pasable en el primer álbum que hizo en solitario pero que los siguientes fueron involucionando de mediocres a malos y de malos a peores.

No creo que nadie pueda decir que no soy fanático de Astérix. Para mí es uno de los hitos de la historia de la historieta. Por eso no creo que se merezca un trabajo tan pobre como el de Uderzo, que por supuesto es un dibujante maravilloso además de un cabeza dura (no, no es que nadie lo haya comprobado con mazasos).

Miren el ejemplo de Spirou, que fue cambiando de guionistas y dibujantes luego del retiro de Franquin. Quizás nadie estaba a la altura del trabajo, pero hubo que pasar por Fournier o por Cauvin para llegar a Tome y Janry, que crean al Pequeño Spirou y que cierran su etapa con ese maravilloso experimento en estilo y lenguaje que es Machine qui rêve.
Cuando uno ve lo que están haciendo Munuera y Morvan en el álbum más reciente, se da cuenta de lo que perdemos con la actitud egoísta y cerrada de Uderzo. Su Astérix es apenas un pastiche de lo que podría ser en manos de un buen guionista, que llevara la historieta un poco más allá de la pobre y tonta sátira a las feministas de La Rosa y la Espada o de la soporífera Odisea de Astérix en busca de petroleo. Muchos juegos de palabras no hacen una buena historia, Albertito!

Otra idea de los editores de Spirou que las ediciones Albert-René podrían aprovechar es la de tener una serie paralela con autores invitados. Así, Uderzo podría seguir haciendo versiones mediocres de Astérix en Helvecia ("oh, nos hemos quedado sin otro elemento fundamental para la poción mágica! Astérix, Obelix vayan a la Antártida a buscar líquen") inventándole novias y parientes al protagonista o amigandolo con Julio César; y mientras, en la serie con autores invitados podríamos quizás leer una aventura en serio, escrita por algun pasticheur de más talento (para el guión) que ese maravilloso, genial dibujante que es Albert Uderzo.

Traigan la cerveza y asen los jabalíes, pero que alguien calle al bardo, por el amor de Tutatis!