vida comiquera by Fabio Blanco

viernes, noviembre 25, 2005

EVENTUALMENTE

Aunque parezca mentira, mañana a unos pocos kilómetros de mi casa comienza Frontera, Primer Festival Internacional de la Historieta de Morón. Digo que parece bastante increíble, porque en los suburbios bonaerenses la cultura no está garantizada. Y esto parece estar pensado a la manera de Angouleme ("porque está angulema del mundo" dijo uno y salió corriendo). Digo, porque por lo que nos contó alguna vez Juan Saenz Valiente la vez que presentaron Sarna junto a Carlos Trillo en el Museo de la Caricatura allá ponen unas carpas que abarcan todo el pueblito.
No se por qué, pero creo que deberían hacer una feria de comics en Champignacq. Me encantaría ver a Spirou y Fantasio revolviendo álbumes de los Humanoides... jeje!

Bueno, aunque no llegue a ser como el Festival de Angouleme, porque Morón es grande, se nota que por ese lado viene la idea. Esperemos que otros municipios estén observando atentamente lo que pase en el oeste. Alguna buena nos tiene que tocar.
El evento lo organiza La Productora, un colectivo de creadores siempre preocupado por la creación no solo de más y mejores historietas sino de puentes entre artistas, ya sean del interior del país como de otros lugares del mundo.

En fin, ya se que no dije demasiado con estos párrafos, pero no podía dejar de avisar del evento. Así como no puedo olvidar que en unos días más, el Museo de la Caricatura antes mencionado realiza el homenaje a la revista Lúpin en la Universidad de Palermo.
Estoy consciente de que mucha gente todavía no la conoce y no estoy seguro de que esté en todos los kioscos (en los kioscos de Moreno encontré Babetool, pero no la revista Lúpin) así que habrá que hacer algo tambien en ese sentido.
El homenaje es el 2 de diciembre, mas vale que hayan confirmado su participación, mis canchanchanes.

Cuatro y media de la mañana. Creo que me voy a dejar llevar hacia más oníricos paisajes. Tengo al lado de la cama un ejemplar de El Conventillo de Don Nicola que surgió de aquél paquete misterioso que me mandé a mí mismo desde el futuro. Pero mejor lo dejamos para mañana.