vida comiquera by Fabio Blanco

lunes, noviembre 21, 2005


HUMANO, DEMASIADO HUMANO

Bull Rockett, Bob Gordon, Pic y el Sombra avanzan por un pastizal bonaerense. Cansados, caminan entre teros vigilantes y perdices levantiscas. Bob y Bull conversan acerca de la mente diabólica del criminal que quiere volar Buenos Aires con una bomba de hidrógeno, y en el transcurso del diálogo, Oesterheld demuestra que su conciencia política no fue algo que apareció mágicamente a finales de los 60's. Y que le podría haber enseñado un par de cosas al Steven Spielberg de la Lista de Schindler.
La gente mata por razones sólidas, decía Chandler.

(...)

--El "Gerente" tiene que estar loco -murmuré junto a Bull- para intentar un delito como éste... ¡Es algo demasiado monstruoso para una mente normal!
--No tanto, Bob -repuso Bull con amargura-. La mente del "Gerente", es una mente criminal, de acuerdo, pero absolutamente normal... Para él, que ha pasado casi toda su vida en Chicago y Nueva York, Buenos Aires es una ciudad remota, apenas algo más que un nombre... Un simple nombre que bien puede borrarse del mapa, si ello le puede significar una fabulosa cosecha de millones...
--¡Pero provocar semejante desastre para aprovecharse de él -protesté- es cosa de dementes, Bull! ¿Cómo puedes defenderlo?
--No lo defiendo, Bob; me lo explico... Piensa sencillamente una cosa: ¿cuánta gente crees que, en el mundo, aprovechandose del incremento comercial que trajo consigo la guerra de Corea, se le ocurrió pensar alguna vez en toda la muerte, toda la infelicidad, todo el dolor que el conflicto trajo a millones de personas? Para esos mismos habitantes de la amenazada Buenos Aires, ¿qué fueron las luchas entre Mao-Tse-Tung y Chiang-Kai-Shek, los combates entre los franceses y comunistas en la Indochina, o las mismas grandes batallas de la segunda gran guerra? ¿No fueron acaso simples noticias que se seguían en el diario como folletines? Para los hombres de Europa, ¿qué son las revoluciones, las luchas civiles de los pueblos de América, sino asuntos pintorescos, llenos de color local? ¿Qué europeo comprende toda la tragedia que cada uno de esos movimientos significa? Si piensas en todo eso, Bob, comprenderás que lo que piensa hacer el "Gerente" es, desgraciadamente, solo algo más dentro de lo humano, apenas algo más de lo que uno quisiera creer...

H. G. Oesterheld
Buenos Aires no contesta