vida comiquera by Fabio Blanco

miércoles, noviembre 09, 2005


JACK CROSS ON THE ROCKS

¿Qué pasa por la cabeza de un tipo que desde chico está metido en el mundo del espionaje? Padres que trabajan para un gobierno que se desentiende de ellos si llegan a ser atrapados (suele suceder, no es un invento de Misión Imposible). Jack Cross, el personaje de Warren Ellis, organiza una marcha contra la guerra, desprecia el sucio trabajo de la Oficina de Seguridad Interior de los Estados Unidos por dedicarse a investigar las monografías de los alumnos secundarios por si alguno habla mal del país y mira con odio como los prisioneros de Guantánamo marchan encadenados y con bolsas en la cabeza.

Pero al mismo tiempo acepta laburos para el gobierno que desprecia. Una forma de bancar su lucha izquierdista. El trabajo incluye tortura, asesinato y ataques de parte de otros agentes de inteligencia que lo conocen bien. Parece que una vez su madre se emborrachó y quiso matar a Ronald Reagan. En parte por eso se cambió el nombre a Jack Cross y en parte por una razón mucho más estremecedora.

No se si me gusta mucho el dibujo de Gary Erskine. Creo que a veces funciona y a veces no. Y no funciona en el tipo de escena que le sale tambien a J.H. Williams III en Desolation Jones (otra serie nueva escrita por Ellis, que sospecho se clona a si mismo cada vez que se toma una Red Bull): son esos efectos especiales que en Jack Cross aparecen como detalles vistos por rayos X, mostrando huesos y cráneos rotos o balas atravesando el cañon de un arma. Sonaba bien descrito por Ellis, pero creo que Erskine funciona mejor en escenas de violencia menos sutiles.

Imagino que es una manera de demostrar que los huesos son frágiles y que hay un tira y afloja entre la idealización de la paz y la violencia con la que se la intenta conseguir.

Uno lee los tres números de Jack Cross y termina asqueado de la hipocresía del gobierno de Bush, de la complicidad de los Estados Unidos en los crímenes que adjudican a Saddam Hussein y de la mentalidad paranoica que se nos contagia cada vez mas. Pero cuando ya estamos listos a hacer patria y robar unos alfajores Havanna, vemos la publicidad del Ejército yanqui en la contraportada.

Qué vas a hacer, hay que reírse. Ni todo el estado mayor de los Estados Unidos puede con Warren Ellis.