vida comiquera by Fabio Blanco

jueves, noviembre 03, 2005


LA PRIMA COSA BELLA

Hará una semana atrás, no lograba encontrar a mi gata. No se lleva bien con el gato y generalmente se va o se esconde cuando le molesta. Así que busqué en mi biblioteca (una habitación que tiene unas cinco estanterias con libros y comics) y la busqué también en uno de mis dos roperos, pero evidentemente no me fijé demasiado bien.
¿Por qué? Porque a la mañana descubrí con horror unas páginas rasgadas que asomaban de una caja. Eran coloridos e inconfundibles pedazos de Marc Lebout, su vecino, incluso el Ford T.
La figuras de Gastón Lagaffe y de Fantasio se enrulaban como guirnaldas navideñas.

En su histeria (si es que las categorías freudianas se aplican a los felinos) mi querida gata se la había agarrado con la caja que contiene mi incompleta colección de Spirou-Ardilla... ahora más incompleta todavía.

Por suerte (es un decir) solamente se había ensañado con el número 1, aquél que traía Quena y el Sacramus y que denotaba bastante inseguridad en el rumbo que la publicación debería tomar (creo que siempre fue asi, porque tenían demasiado material para seleccionar).

¿Qué hice? Me volví a la cama. Y lloré. Y lloré. Y lloré.

No tenía idea de que algo así me podría llegar a deprimir tanto. Esa semana, gracias a Telefónica, que tan buenos servicios presta (ES IRONÍAAAA!!!) tuve que ir a un ciber para poder enviar mis trabajos y vía chat le conté esta desgracia a Kwaichang Kráneo, dibujante de "Memo Random" la historieta con guión de Diego Agrimbau que sale en el diario Perfil.

Le decía a Kráneo, que lo que más me dolía era que por más que consiguiese un ejemplar impecable de ese primer número, nunca iba a ser esa revista que me trajo mi vieja cuando se la pedí y de cuya aparición me había enterado gracias a una publicidad animada en la que aparecían los que cualquier lector de Billiken podía reconocer como Dany y Pompón (o Bocha y Bicho los más vetustos) y que resultaron ser Bill y Bolita (Boule et Bill... extrañamente en la versión original Bill es el perro).

Y me preguntaba a mi mismo... (mientras K. laburaba o le contaba sus cuitas a su psicólogo, el sufrido dr. Chomsky, no se) ... si valía la pena seguir la tradición artística que llora por la obra original, por la Mona Lisa robada, por el Discóbolo animado para robar bancos, por El Grito de Munch incinerado. El Buddha debe estar riendose de un tipo que llora por una muestra de arte que pertenece a la era de la reproductibilidad técnica.

No llorés más, Fabio. Tenés que creer que habrá más comics... habrá ediciones argentinas de Spirou, que engendrarán álbumes y libros de bolsillo y los chicos comprarán merchandising del Marsupilami. No pierdas la fe...

Eso es lo que trato de responderme. Mientras, ya puse la caja más arriba y cerré bien la caja donde están las Strong.