vida comiquera by Fabio Blanco

sábado, diciembre 31, 2005

CHE, ASI NO SE PUEDE

Me despierto hace un rato (son las 16:31 hs.) y encuentro un posteo horrible, blasfemo y repetido, una queja absurda acerca de una historieta que pasó de ser una institución del humor a un gran negocio que huele a queso francés.

Mejor hubiera hecho anunciando que Dani the O ahora también tiene weblog, para la fortuna de admiradores y acreedores de este singular y por que no plural (???) dibujante que es bien argentino, por más que la mafia de las papeleras insista en que nació en Tacuarembó.

A Dani lo conocen de la Suélteme!, de la Barcelona, Comiqueando e incluso por haber participado creando personajes para el programa Pulgas en el Siete... jajaja! es que me acabo de dar cuenta lo del título!! Pulgas en el siete... Lo más triste es que lo digo en serio, recién me avivé.*

Gracias a Dani por tener un lugar donde ubicarlo aparte del teléfono y a Podeti por pasar el dato.

Tante auguri, ya pueden brindar... hay nueces y un turrón abierto que quedó de Navidad.

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* Aviso a los lectores españoles: el "siete" es en Argentina, una forma sútil de decirle al culo, de ahí la frase "Me caso el siete, preparate el ocho" (o algo por el estilo).


EX NIHILO NIHIL FIT

Acabo de leer el último Astérix y de confirmar todas aquellas cosas que sospechábamos y que nos habían advertido al respecto: "Le Ciel lui tombre sur la tête" es poco menos que un pastiche, que podía haber transcurrido en unas pocas páginas. Nuestro Félix Saborido podría haber imitado mucho mejor el estilo de Uderzo (él dibujó la sátira Ludérix en la revista Feriado Nacional, poco antes de que Italo Luder perdiera las elecciones presidenciales contra Alfonsix, digo... Alfonsín). El equipo que asiste o complementa al autoproclamado único heredero de Astérix, parece que hubiera copiado de otros álbumes incluso algunos animalitos del bosque.

La trama, si se le puede llamar así, es una gran metáfora, pero uno nunca está seguro de qué. Esa mezcla de Ratón Mickey y Pogo, y que en un auténtico pastiche hubiera sido Cheech Wizard, proviene de un planeta que es anagrama de Walt Disney, cuyo "gran sabio" lleva por nombre el anagrama de Bush. Sus clones voladores, vestidos con capa y "ropa interior larga" se enfrentan a los Nagma (no se si captaron ése anagrama) en lo que parece ser la disputa entre el comic de superhéroes y el mangá con la bande dessiné en el medio. Es justamente esto lo que uno echa de menos en todas las páginas del álbum.

Algunas cosas horribles e incomprensibles: la cantidad de globos de pensamiento que usa Uderzo. Cuando Goscinny mostraba los pensamientos de alguien era para complotar o porque estaba amordazado. Acá están puestos casi como para disimular la falta de un argumento.

La actitud de Panorámix, que maravillado ante la posibilidad de los supermanes clonados dice que va a trabajar en una poción que otorgue la facultad del vuelo. Claro, es que seguramente no recuerda que ya la inventó, entre dos menhirazos de El Combate de los Jefes.
Pero mucho peor es la facilidad con la que entrega la poción mágica a los invasores, en una especie de equilibrio de la Guerra Fría.

Y los homenajes, a prueba de tontos, están consignados en notas al pie, o al final del álbum

Iba a decir que lo peor es que los Nagmas son retratados de la misma manera en que lo eran los japoneses en los comics norteamericanos durante la Segunda Guerra Mundial. Esos duendes orejones y amarilos (nada menos) que aparecían torturando a Bucky para que el Capitán América lo rescatara...

Esa actitud tan racista dan ganas de usar el álbum para prender algunos autos en los suburbios de París, pero sobre todo da tristeza por Uderzo, por la admiración que todavía siente uno por él.
Ya lo se, ya habíamos escrito algo parecido al respecto, pero leer ésta "última" historia de Astérix te deja con muchas ganas de un verdadero pastiche, uno a cargo de gente que no se haya olvidad de qué se trata: de hacernos reír.

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La ilustración, si no me equivoco, está a cargo del gran André Franquin. El Papa (?) le dice al Cristo: "Tu no, Obélix, tu te caíste en las hostias cuando eras pequeño". Queda bien cerrar el año con un chiste blasfemo.

martes, diciembre 27, 2005


VESCERE BRACIS MEIS

Navidad con regalos comiqueros: algo de Warren Ellis, algo de Garth Ennis. Hoy estuve un rato en la puerta de casa, exhibiendo un ejemplar de Transmetropolitan, mientras que los perros de los vecinos echados a mis pies me hacían parecer un Tarzán de barrio (no por el físico, kreegah bundolo, sino por la fidelidad de esos canes, más buenos que Jad-bal-ja el León Dorado).

Y no regalado, pero sí prestado es el libro Personas en Loop, de Diedrich Diederichsen un excelente libro de ensayos, tan divertido e inteligente que no se puede creer. En el ensayito que estoy leyendo, si mal no recuerdo el primero de ellos, el autor utiliza como ejemplo una historia de Carl Barks en la que Donald estudia de noche para poder realizar un misterioso y algo vergonzoso trabajo. Creo que no hay mención de Barks en el libro (en una nota al pie, o en el texto) pero no sería raro que a Diederichsen, proveniente de Alemania y quizás todo un "donaldista", le parezca que no hace falta aclarar quien es Barks y quien el Pato Donald.

La mayor parte del libro habla sobre el "pop" en relación a Britney Spears, el Hip-hop, los documentales de vanguardia, la invención del tecno y las vacaciones como una fallida forma de escape cultural (pero seguro estoy diciendo cualquiera). O sea, mucho sobre música.
Si sirve de dato o recomendación que alguien con menos de 10 compacts en la casa (o sea yo) pudo disfrutar como chancho de tópicos tales como Britney y la dicotomía puta/novia buena o Sinead O' Connor y la religión, po' fale, po' m'alegro y espero que tambien lo disfruten si se lo compran.

Por último y volviendo al tema de regalar historietas, Portalcomic con la colaboración inestimable de Comics en Argentina organizaron hace rato una campaña alentando justamente la idea de regalar historietas. Como no dije nada al respecto mientras que otra gente se hacía eco del slogan "Regalá diferente, regalá historietas" paso la información ahora.

Sí, ahora. No me digan que hace falta que nazca el Mesías o que Krishna cambie el avatar de su perfil para que a alguien se le ocurra regalar un comic. Cualquier momento es bueno. Comprá un Patoruzito ($ 2,50) y regaláselo a un chico (después de todo ese el espíritu del Comic Solidario*)

Como verán en el link, es una base de datos impresionante la que subieron a Portalcomic. Nadie tiene excusas ahora para no saber qué historieta regalar. O al menos ya no tiene tantas.

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*Gracias a Punto de Fuga, Montevideo 157, por ayudar a escoger el regalo que recibí el 24 a la medianoche... en realidad a las 23:00 hs. Es que la ansiedad fue más fuerte que la tradición.

viernes, diciembre 23, 2005

NARKO

Al día siguiente, cuando me levanté, sentí acidez. Me tomé un vaso de bicarbonato y volví a recorrer mi cuarto de trabajo. Era un domingo por la mañana, una mañana limpia y bien iluminada. Bajé a la calle. Fui hasta la esquina por el diario. Osvaldo, el diariero, me saludó con veneración y mientras me daba el Clarín me dijo:
-- ¿Qué pasa con Narko, Hugo? No me gustó que perdiera a la princesa. ¿Por qué no hizo que por lo menos Narko pasara una noche con ella?
Narko es uno de mis héroes de historietas creados para la editorial de Felipito. Es un errante de la prehistoria, de antes que la Atlántida se fuera a pique. Recuerdo que cuando presenté el personaje de la serie, Felipito exclamó:
-- Lo felicito, Hugo. Narko es un nombre bárbaro, suena a narcótico. Y los lectores quieren eso: narcóticos. Se identificarán con Narko de entrada.
Me puse el Clarín bajo el brazo, saqué unos billetes.
Osvaldo esperaba una respuesta. Debe haber pocos canillitas como él. Se lee todas las revistas, sin excepción. Una vez me contó de chico ya tenía vocación de diariero. Todo lo que quería era leer, indiscriminadamente. Ahora había cumplido su aspiración. Tenía una parada y para no perder tiempo en otra actividad que no fuera la lectura había contratado a un jubilado para el reparto. Y ahí estaba, con sus cuarenta años, medio indignado por la mala suerte de Narko.
-- No te preocupés, Osvaldo. En el próximo episodio vuelve a aparecer la princesa. Pero que quede entre nosotros. Nadie se tiene que enterar.
Lo dejé contento, con una sonrisa de pibe. La primicia, tuve la impresión, le había cambiado el domingo, que es un día opaco y lúgubre como pocos. Pero no era cuestión de deprimirse. Todavía me faltaba la panadería, la docena de facturas.

(...)

Guillermo Saccomanno
Prohibido escupir sangre (Ediciones de la flor, 1984).

jueves, diciembre 22, 2005


ANDA, POBRE ANIMAL

Antes que nada, lo que escribí ayer, o antes de ayer, no me gustó nada de nada. Lo hice dormido, y hacerlo dormido no es la manera más apropiada de hacerlo. Me parecía una buena excusa para hablar de historietas como Kings in Disguise y Carne Argentina. Pero con la historia como la pintura, conviene tener cuidado cuando está demasiado fresca. Y además tratando de corregir todo mientras la computadora andaba para el tujes, se me piantó la palabra "reflección" como un involuntario juego de palabras en relación a lo que reflejaban las historietas mencionadas.

Como ya habrán adivinado por el título, sigo leyendo a el Tristram Shandy. Laurence Sterne se está ganando el lugar entre mis favoritos, justo entre Jonatahan Swift y Rabelais. Hacía rato que un libro no me arrancaba esas carcajadas que asustan a las mascotas e inquietan a los parientes. En el último capítulo que estaba leyendo una digresión (todo el libro es una enorme digresión muy bien planificada) llevaba a mencionar cierto novedoso carro a vela. Y para mí, un carro a vela es siempre el recuerdo de haber leído una historia de Tío Rico, Donald y los sobrinos buscando con carros semejantes el templo invisible de Zoroastro.

Algo que constantemente hace Sterne es jugar con la tipografía: si un personaje se santigua, le agrega una +, si comienza un documento, utiliza letra gótica... un truco que he visto en historietas como On the Stage, Pogo y Astérix y que recuerdo que comentaba (si no me equivoco) Oscar Steinberg en un artículo muy breve sobre los globos de texto.

De Tristam Shandy, que pertenece al siglo 18 y no 16 como creo haber escrito por ahí hay una adaptación a historietas realizada por el polémico (polémico: el que emite opiniones contrario a la política estadounidense) caricaturista del Guardian Unlimited, Martin Rowson.
Rowson también adaptó el largo poema de T. S. Eliot The Wasteland (La Tierra Baldía) en forma de una novela gráfica de temática detectivesca. Parece que la viuda de Eliot quedó horrorizada con el resultado. Con permiso...

HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW
HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW
HAW HAW HAW HAW HAW...

Siento que me crece la barba cuando me río al estilo Rasputín.

No puedo dejar de mencionar que el Tristram Shandy* me remite a San Martín, su estadía en Bélgica y la referencia a este libro que hace en las Máximas para su hija. Me estoy yendo de tema, bien a la manera de Sterne, y la refencia sanmartiniana ya es muy conocida, pero me llamó la atención que la escena donde Tristam recuerda a su tío Toby dejando libre a la mosca que lo había torturado todo el día, es recomendada por el narrador a los educadores y a los padres.

Tres de la mañana y todavía despierto. Mejor escribir así que tratar de escribir dormido. Buenos días.

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*Sí, resulta que es Tristram y no Tristam... creo que lo último es un habitual "galleguismo" del traductor de la edición que tengo o un problema mío para pronunciarlo.

martes, diciembre 20, 2005


EFEMÉRIDES

Me acuerdo que yo fuí a Capital uno o dos días después. Todavía había baldosas desprendidas, y piedras. No quedaba un solo tacho de basura, como mucho la parte superior, lo que los convertía en tachos fantasmas: vos tirabas algo por la boca del tacho e iba a parar al mismo suelo. Recuerdo que compré algunos regalos navideños en el Musimundo que había visto saquear por la tele (me quedaban unos pocos pesos del nefasto reich menemista. Poco después esos pesos iban a valer menos que los billetes confederados que había heredado La Familia Ingalls).

Porque de repente estabamos revisando la historia de la depresión norteamericana: el crack del 29, las hoovervilles, el mundo que yo había estudiado tan bien a través de los seis números de Kings in Disguise (escritos por James Vance y dibujados por Dan Burr) que publicara Kitchen Sink. Recuerdo esa página que me había asombrado tanto, en la que los obreros yanquis se toman de las manos y marchan hacia la planta Ford cantando nada menos que La Internacional. Allí no solo estaban la miseria y la violencia que todavía nos rodea, también estaba el buen corazón que recordamos tener de vez en cuando.

De cierto os digo que el desastre argentino aún era comparable a otra historieta. Aquella en la que Gotham City queda aislada del resto de Estados Unidos y tiene que arreglárselas como puede. Nosotros también, como en Batman: No Man's Land teníamos que sobrevivir con una economía basada en el canje y con huertas comunitarias, que no llevaban a cabo personajes tan pintorescos como el Pingüino (inserte su chiste aquí) o Poison Ivy. Se hablaba de repartir la Argentina en territorios. Pronto ibamos a ser un país dividido en feudos. Como si no lo hubieramos sido siempre.

No sé que pasó con las huertas comunitarias, pero sé que hace poco la carne aumentó de precio. Mal momento elegí para dejar el vegetarianismo.

Buen momento en cambio para recordar que existe una antología gráfica (el término lo acuñé yo, pero nadie lo nota nunca) llamada justamente Carne Argentina y que trae siete relatos relacionados con la represión de aquél 20 de diciembre de 2001, con los saqueos, los negociados de última hora, con los obreros del supermercado, con la paranoia, incluso.

Es un libro con una historia rara, porque primero se publicó por la editorial Undercomic, de España que envió ejemplares a sus autores. Ejemplares que creo, nunca salieron del depósito donde los encanutó la Aduana. Cambiar el mundo a través del arte, es difícil, qué quieren.
A los autores, el colectivo underground llamado La Productora, les convenía hacer una edición nueva antes que pagar el monto de dólares que exigía la Aduana privatizada por el paquete, precio que aumentaba progresivamente. Finalmente una nueva edición (argentina) apareció hará poco más de un año. Es una de las buenas opciones para regalar esta Navidad.

No me gustan las efemérides. Esta pretendía ser una reflección acerca de momentos críticos que se vuelven fundacionales, como sucede en historietas como Akira o El Eternauta . Un reflejo de los reflejos que en aquél momento yo trataba de encontrar en la historieta. Como ese número de Promethea que llegó medio de casualidad y cuya tapa traía algo que estaba inspirado en Van Gogh pero que parecía una bandera argentina.

Buscando ahora cuál era averiguo que se trataba del número 19... y lo más loco es que se llamaba Fatherland. O sea, Tierra de los Padres, o lo que nosotros llamaríamos Madre Patria.

Con esa rima me voy, porque tengo sueño y hace calor y todo eso.

domingo, diciembre 18, 2005


"HOUSTON, ESTE EMPAREDADO NO ES EL MÍO"

Hay una carrera que consiste en acercarse a un micrófono y decir "1, 2, 3, probando", ensayo de micrófono que puede cambiarse muy ventajosamente por "xny556, aquí Chub, responda!" pero no todo el mundo creció viendo la serie "Centinelas del bosque", sintiendo que las mañanas frías del Gran Buenos Aires eran tan inhóspitas como las del Canadá.

Bueno, yo, como ese tipo que se acerca al micrófono, paso por mi propio blog a horas que los vecinos deberían reconocer como indecentes para tener la música a ese volumen, e intento comprobar si esto todavía funciona. "Esto" en primer lugar, es la computadora que voy a terminar de pagar en 2008. En segundo lugar se trata de mi conexión a internet y de esta página que la encontré medio mormosa, pero creo que la arreglé.

Si más tarde sigue funcionando, escribiré algo sobre ese comic book en prosa del siglo 16 llamado Vida y Opiniones de Tristam Shandy, que he sumado a mi lista de lecturas y que según sé tiene una muy extraña adaptación al comic. Como sucede con Casanova, se viene una adaptación cinematográfica de este libro tan raro y divertido de Lawrence Sterne, que fuera citado por el Gral. San Martín, nada menos. Digo (porque alguien lo decía antes que yo) que se trataba de un comic-book, porque es una historia con continuas digresiones, que podría seguir indefinidamente.

Pero esto es tema de otro posteo, veamos qué pasa con este.
Si estamos online es en parte a la suerte, a la casualidad y a la inestimable ayuda de la amiga Ale, de Mundoniamh, que nos mandó algunas herramientas que nos vinieron muy bien.

Con permiso, le voy a tirar piedras a los vecinos.

miércoles, diciembre 14, 2005



ELLA ES BATMAN

No, no se trata de ninguna noticia sobre ninguna historia alternativa de Batman. Resulta que últimamente estoy viendo algunas series en las que actua Peter Coyote, muy buen actor que algunos habremos conocido como "Llaves" en "ET- El Extraterrestre". Coyote parece que estuviera haciendose la casita al mejor estilo Petrocelli, porque trabaja de vicepresidente en Commander in Chief (como actor invitado), de agente del gobierno en Los 4.400 (también invitado) y como jefe del equipo de agentes del FBI de The Inside.

Las tres me gustan mucho. Commander in Chief es la que yo decía que se parece al Give me Liberty, de Frank Miller y Dave Gibbons.

Los 4.400 está siempre muy bien resuelta, y como viejo trekkie, creo que es la serie que merecería haber llevado el nombre de Gene Roddenberry, porque acierta ahí donde Enterprise y Andrómeda fallan estrepitosamente. Ojo, hablo del espíritu de ciencia-ficción que campeaba ya en la Star Trek original, no es que en esta serie haya naves espaciales, pero sí una sociedad afectada por fenómenos extraños.

Pero quiero hablar de The Inside y de por qué ella es Batman. Ella es la verdadera protagonista de la serie. Es una agente del FBI que a los 10 años fue raptada y tenida en cautiverio durante meses hasta que pudo liberarse y escapar. Fue un caso conocido (dentro de la ficción de la serie) e incluso hicieron una película sobre ella. Ahora usa otro nombre y es la pieza clave para entender ciertos casos, desde el punto de vista de la víctima o de quien perpetra el delito. La serie trabaja dando giros sobre ideas preconcebidas y prejuicios, aunque también cae en uno que otro (no deja de ser parte del nuevo género paranoico de Estados Unidos).

Ayer estuve viendo un capítulo en el que este personaje finge ser alguien con tendencias suicidas (con ganas de morirse, bah!). Y se transforma increíblemente durante algunos minutos para volver a vestir luego la máscara de su nueva personalidad. Hasta este capítulo apenas dos personas del equipo sabían de su pasado.

Aparte de llamarme la atención de que elija apellidarse Locke, como el filósofo y como el personaje de Lost, y más allá de que tengo la sospecha de que se trata de la hermana perdida de Fox Mulder, no dejo de verla como si fuera Batman.

Como a Batman, le ocurrió algo tremendo cuando era preadolescente, que cambió su psiquis. Eligió no ser débil, superar el trauma y dejar su anterior "persona" para adoptar otra. Así como Bruce Wayne murió con sus padres para convertirse en Batman, la niña Becky George quedó sepultada (y uno imagina que latente) muy en lo profundo de la agente especial Rebecca Locke (encarnada por la hermosísima actriz Rachel Nichols)

Otro detalle que me hace pensar en Batman es su relación con el resto del equipo de la serie. Es exactamente como la que tiene Batman con la Liga de la Justicia. Trabaja por su cuenta, tiene secretos e incluso es capaz de desviar a alguien de una pista para intervenir a su manera. También en este capítulo hay un leve cambio en esa relación. Ya sabemos de esa manía de arruinar buenos programas con alguna que otra moraleja. En este caso confío que las cosas se pongan un poquito peor, y que la nueva camaradería no sea impedimento para que el murciélago interno de esta mina se imponga.

¿Qué raro, no? Cuando los superhéroes protagonizan policiales, las series policiales se parecen a las historietas de superhéroes. Qué suerte que me acordé de esto y no escribí un largo brulote acerca de Smallvile, serie en la que Metrópolis parece figurar en pleno centro de Kansas.

martes, diciembre 13, 2005

CASANOVA & COMPAÑÍA

Esto tendría que ser uno de mis tantos prólogos a otras tantas promesas, porque no tengo muy claro lo que tendría que decir. Y supongo que lo tendré más claro en cuanto tenga más datos, lo cual no quiere decir que cuando los tenga debería volcarlos todos por acá. Supongo que a veces uno se pasa haciendo el reporte de esas investigaciones personales.

Resulta que me anoticié de algunas cosas que me devolvieron a mi lectura de Casanova. Ya saben, Giacomo Casanova, aventurero veneciano, que escribió sus Memorias en el Castillo de Dux. El tipo es uno de mis héroes y uno de mis escritores favoritos, aunque ahora vengo a descubrir que la edición de sus memorias que creía completa está bastante mutilada, por suerte condensada solo en algunas partes, pero comparándola con los pocos capítulos que traen los dos tomitos del Centro Editor, faltan partes muy jugosas.

En algún momento Casanova publicó una revista mensual que aparentemente cerró por falta de suscriptores. En ella publicó por primera vez el relato de su fuga de la cárcel de Los Plomos que luego incorporó a sus memorias, (el episodio está completo en los tomitos mencionados) así como su duelo con el Conde Branicki.

Completa o abreviada, la vida de Casanova es igual de fascinante y no es raro que haya más de una historieta basada en ella. La más nueva es Giacomo C. publicada por Glènat y por Norma en España. Lo poco que he podido ver es interesante, aunque muchas de las historias parecen centradas más en el sirviente del veneciano que en el propio Casanova (lo cual me recuerda que Casanova estuvo junto a Mozart y daPonte en el estreno de Don Giovanni).

En este momento la página de Lambiek, parece estar fuera de servicio. De todas maneras quería comentar que sabía de historietas italianas en diferentes estilos que mostraban algun episodio de las Memorias. Parece que lo que yo había visto eran en realidad partes de una obra colectiva. Entre ellos estaban Maurizio Bovarini y Ro Marcenaro. Hay páginas de Altan y también algo soberbio, hecho en serigrafía, del gran Guido Crepax, pero no se si estos últimos tuvieron que ver con la adaptación.

Me estoy olvidando de Manara que utilizó el Casanova de Fellini para algunas historias de Cuentos Fantásticos, 1 y 2. También creó un Tarot con imágenes eróticas basado en episodios de la vida del veneciano.

Por ahora sigo buscando, versiones en historieta y ediciones más completas que las que tengo de los escritos de Giacomo Casanova. Creo que el año pasado se publicó una parte de Histoire de ma vie (las Memorias ya mencionadas) y creo que eso mismo ya lo traían los tomitos de Centro Editor.
Pero gracias a esta búsqueda descubrí que Griffo el dibujante que hace Giacomo C. junto a Jean Dufaux, también ilustró un par de álbumes de historieta sobre la vida de Sade (el escritor, no la cantante), que es otro favorito de mis lecturas de infancia.

Había pensado que en estas condiciones no se puede ser un casanovista hecho y derecho, pero pensándolo mejor, lo interesante del asunto es seguir buscando y descubriendo. A la manera del propio Casanova.

viernes, diciembre 09, 2005

BIZARRO FABIO

--Bueno, basta, loco, al final para vos, todo tiene que ver con alguna historieta.
--No, yo no digo que todo.
--Harry Potter.
--Bueno, si me decís Harry Potter te tengo que decir Los Libros de la Magia, de Neil Gaiman. Por no hablar de Sabrina, bruja adolescente, que es otro comic ¿Sabías?
--No, no sabía. ¿Y se parece a la serie de Sabrina?
--Nah, me parece que no.
--Y Harry Potter se parece al comic o a la serie.
--A la serie.
--Entonces Harry Potter no se copia del comic de Sabrina.
--Me estás cambiando de tema, yo digo que se copia de Los Libros de la Magia. Igual, sabés que pasa, es que todo eso es de la Warner. Pasa como pasó con The Matrix.
--¿Qué pasó con The Matrix?
--Y, que Grant Morrison les iba a hacer juicio, pero cómo le vas a hacer juicio, si es la misma compañía.
--Fabio, te lo digo mil veces. Empezá del principio: ¿Quién es Grant Morrison? ¿Por qué le iba a hacer juicio a la Warner?
--Grant Morrison era el guionista de The Invisibles, que salía en Vertigo.
--¿Vértigo es una revista o una editorial?
--Es un sello dentro de DCcomics, una línea de comics más adultos.
--¿Qué, son pornos?
--No, publican comics adultos, no porno. Bueh, entonces los Hnos Wachoski se copiaron de The Invisibles y lanzaron esa boludez de The Matrix. Claro, en el medio hicieron la misma operación que Cameron con Cybersix. Es lo que decía Warren Ellis que había que hacer cuando... --¡Paraaaaaaá!! Terminá de contarme lo otro. Entonces al Morrison este le copiaron el comic y les quiso hacer juicio a los Wachowski. ¿Y que pasó?
-- Nada, lo que te decía antes, cómo le va a hacer juicio cuando la Warner es dueña de DC Comics.
-- ¿Eso pasó? ¿Lo leíste?
--No, me parece a mí.
--¡Dios santo!… ¿Y lo de Cybersix?
--Ah, que Warren Ellis decía que lo que había que hacer con los comics era la misma operación que hizo The Matrix de llevar superhéroes al cine pero sacándoles lo que los identificaba como superhéroes. Y yo digo que eso hizo James Cameron cuando plagió Cybersix para hacer esa serie que se llamaba Dark Ángel.
--¿También te parece a vos?
--¡¡Claro que me parece!! Además… ¿quién era la protagonista de esa serie?
-- Mmmm… ¿Jessica Alba?
--¡Ja! Te das cuenta, ¿no? Es todo parte de una gran conspiración…

miércoles, diciembre 07, 2005

SALAMIN CON PATAS

¿Qué hacés, salamín con patas? Eso vengo pensando desde que leí Cocco Bill, en un número de Il Giornalino que data del siglo pasado (1986). Lo compré porque siempre admiré a Benito Jacovitti aunque he podido ver tan poco material suyo. Salvo algun fragmento y una vieja historieta de Tom Ficcanaso que no deja adivinar para nada su estilo posterior, no tenía nada en casa.

La revista trae una aventura completa de Cocco Bill, un vaquero malhumorado e invencible que pide te de camomila en el saloon y es tan rápido con las pistolas como Lucky Luke o Chicle Bang, un personaje de Eduardo Ferro para la revista Meteoro al que este cowboy me recuerda muchísimo. ¿Y a qué venía lo de salamín con patas? A que los escenarios de Jacovitti suelen estar poblados por embutidos diversos con o sin patas, pescados fuera del agua y extrañas serpientes a veces sostenidas por una mano que surge de macetas bípedas. Es una locura que me recuerda mucho a la de Battaglia en Don Pascual o a las historias de Shigeri Shugiura.

Tambien compré ese ejemplar de Il Giornalino porque traía tres páginas de un personaje que conocí cuando compraba la revista Zipi y Zape. En aquél momento yo sabía poco y nada de historieta española pero bastante de personajes de la escuela franco-belga. Y en las páginas de Zipi y Zape aparecían Los Pitufos. Así conocí la maestría de españoles como Escobar, Manuel Vazquez y F. Ibañez. Y así descubrí una historieta llamada Pinky, una funny animal dibujada por Massimo Mattioli , que me sigue divirtiendo muchísimo. Mattioli es un pionero en esto de exagerar la violencia del dibujo animado al estilo Tom & Jerry con Squeak the Mouse. No pueden ser Los Simpsons los primeros en todo.

Además del salamín con patas acude a mi mente la expresión "tonto de capirote" ya que también me compré un ejemplar usado (me da un poco de culpa, porque creo que lo siguen vendiendo en el Museo de la Caricatura) del fabuloso libro de Siulnas, Aquellos Personajes de Historietas (1912-1959).

Y acá tenemos otro adelantado, porque además de textos e ilustraciones, el libro ofrece un recorrido a través de escenas claves de cada historieta. Así como haría Scott McCloud tiempo después, Siulnas se mete como personaje dentro de cada tira para comentar el carácter y el origen de cada una. Pero todavía quiero asimilarlo y comentarlo mejor.

Capaz que me compro un ejemplar nuevito de los que quedaban en el Museo. Si alguno me gana de mano y se lleva alguno no me enojo.

domingo, diciembre 04, 2005

PLANITOS DE LA ALEGRÍA

El viernes a las 19:30 en punto estaba en la Universidad de Palermo, en la esquina de Mario Bravo y Córdoba, donde estaba todo listo para el homenaje a la revista Lúpin por sus cuarenta años, organizado por el Museo de la Caricatura Severo Vaccaro. Ya al entrar al hall, lo reconocí a Guerrero, que como uno suele decir a veces tenía "cara de feliz cumpleaños". Se lo notaba muy contento, mientras esperaba quizas a alguien de su familia.

Arriba, estaba todo adornado con banderines dibujados por una multitud de dibujantes. Estaba el techo cubierto. Ahora recuerdo uno de Landrú, que tenía a una de sus típicas señoras macanudas volando en un aeroplano y que decía algo así como "feliz cumpleaños, aviadorcito".

Había otros de Bicho y Gordi y alguno más que bromeaba con el parecido entre Lúpin y el presidente Kirchner (en realidad Kirchner es más alto) . Ahí estaba la torta que después les presentó Blanca Cotta para que soplaran las velitas. Por ahí andaba mi admirado Oswal al que también me había cruzado en Frontera, una semana atrás. Sídoli andaba por el fondo del salón, por donde estaban unos modelos (que obviamente funcionaban) y los planitos de la Lúpin a partir de los cuales los habían hecho. Uno era un submarino lleno de detalles. Otro no se que era pero después vi como se movia a lo loco por el suelo.

Estuvimos un rato, firmando un par de pergaminos conmemorativos que se llenaron al toque. Mientras esperabamos para firmar César Da Col me presentó a José Massaroli. Yo creo que ya lo había conocido hace muchos años, una vez que hubo una muestra de dibujantes en Moreno (el infame tugurio donde habito). Pero qué gustazo encontrar alguien que labura en los comics que uno tanto admira.

Antes de la presentación de Julio Lagos y cuando todavía se estaban acomodando artistas como Mordillo, Ferro, Garaycochea, Laino, Maicas y otra gente que no supe reconocer comenzaron a proyectar unos dibujos animados gloriosos, en blanco y negro. Primero uno con animalitos, en un estilo que no le tenía nada que envidiar a los de la Warner Brothers de antaño (que también eran originalmente en blanco y negro). La gente se reía muchísimo y creo que estaban tan asombrados como yo de que uno de ellos, protagonizados por Bicho y Gordi (y el Bubi, Tili y Alicia) tuvieran una animación tan cuidada y tan fiel al estilo de las historietas...

En un momento una de las chicas del dibujo se empieza a sacar la blusa, debajo de la cual tiene la malla y Garaycochea dice entre asombrado e incrédulo: "NOOO!!"...

Julio Lagos con la ayuda de Maicas y de Osvaldo Laino (que se salía de la vaina por hablar del retorno de la revista Dibujantes) entrevistaron a los dos creadores de la revista, que contaron que hay cuatro tipos de la Nasa que son fanáticos de Lúpin y otro en Alemania que creo que es ingeniero y que la recibe todos los meses. O que los telescopios que vendían ellos se vendían mejor que los del Centro Amigos de la Astronomía. "Porque cuando se publica un aviso en la revista, se vende" dijo con gracia Sídoli.

Juan Saenz Valiente les entregó el original del afiche que hizo para el homenaje y un grupo de señoras de un club de aviación al que pertenece Guerrero le entregó a este una medalla muy especial. Fue emocionante, esas señoras que muy probablemente son abuelas, siguen volando. Una de ellas era, casualmente, especialista en hacer "loopings"...

Después del acto que terminó con el vuelo de avioncitos de papel que salían de todos lados hubo que luchar para conseguir algunos autografos. Algunos se hacían firmar en un avioncito. Otros, como yo, habían llevado ejemplares de Lúpin. Me hice firmar una tapa en la que estaba Resorte por Dol (Sídoli) y otra con Lúpin por Guerrero. Mis ejemplares databan de 1977 y son algunos de los que estaban en el paquete misterioso del que hablé alguna vez.

Antes de tomar el tren para mi casa, compré la Lúpin más nueva en el kiosco. El kiosquero me dice "Es la última que me queda, la lleva mucha gente". Era la cereza del postre del homenaje.