vida comiquera by Fabio Blanco

jueves, diciembre 22, 2005


ANDA, POBRE ANIMAL

Antes que nada, lo que escribí ayer, o antes de ayer, no me gustó nada de nada. Lo hice dormido, y hacerlo dormido no es la manera más apropiada de hacerlo. Me parecía una buena excusa para hablar de historietas como Kings in Disguise y Carne Argentina. Pero con la historia como la pintura, conviene tener cuidado cuando está demasiado fresca. Y además tratando de corregir todo mientras la computadora andaba para el tujes, se me piantó la palabra "reflección" como un involuntario juego de palabras en relación a lo que reflejaban las historietas mencionadas.

Como ya habrán adivinado por el título, sigo leyendo a el Tristram Shandy. Laurence Sterne se está ganando el lugar entre mis favoritos, justo entre Jonatahan Swift y Rabelais. Hacía rato que un libro no me arrancaba esas carcajadas que asustan a las mascotas e inquietan a los parientes. En el último capítulo que estaba leyendo una digresión (todo el libro es una enorme digresión muy bien planificada) llevaba a mencionar cierto novedoso carro a vela. Y para mí, un carro a vela es siempre el recuerdo de haber leído una historia de Tío Rico, Donald y los sobrinos buscando con carros semejantes el templo invisible de Zoroastro.

Algo que constantemente hace Sterne es jugar con la tipografía: si un personaje se santigua, le agrega una +, si comienza un documento, utiliza letra gótica... un truco que he visto en historietas como On the Stage, Pogo y Astérix y que recuerdo que comentaba (si no me equivoco) Oscar Steinberg en un artículo muy breve sobre los globos de texto.

De Tristam Shandy, que pertenece al siglo 18 y no 16 como creo haber escrito por ahí hay una adaptación a historietas realizada por el polémico (polémico: el que emite opiniones contrario a la política estadounidense) caricaturista del Guardian Unlimited, Martin Rowson.
Rowson también adaptó el largo poema de T. S. Eliot The Wasteland (La Tierra Baldía) en forma de una novela gráfica de temática detectivesca. Parece que la viuda de Eliot quedó horrorizada con el resultado. Con permiso...

HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW
HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW HAW
HAW HAW HAW HAW HAW...

Siento que me crece la barba cuando me río al estilo Rasputín.

No puedo dejar de mencionar que el Tristram Shandy* me remite a San Martín, su estadía en Bélgica y la referencia a este libro que hace en las Máximas para su hija. Me estoy yendo de tema, bien a la manera de Sterne, y la refencia sanmartiniana ya es muy conocida, pero me llamó la atención que la escena donde Tristam recuerda a su tío Toby dejando libre a la mosca que lo había torturado todo el día, es recomendada por el narrador a los educadores y a los padres.

Tres de la mañana y todavía despierto. Mejor escribir así que tratar de escribir dormido. Buenos días.

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*Sí, resulta que es Tristram y no Tristam... creo que lo último es un habitual "galleguismo" del traductor de la edición que tengo o un problema mío para pronunciarlo.

1 Comments:

Anonymous Guada said...

Te estas portando bien! estas actualizando el blog casi a diario.....bien por nosotros los simples mortales, porque tenemos material de donde aprender.
Nos estamos viendo
Guada - www.pentarte.com.ar

1:39 a. m.

 

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