vida comiquera by Fabio Blanco

lunes, febrero 20, 2006

ISIDORO CAÑONES (II)

El Jardín de Isidoros que se bifurcan

--Así es, chei. A diferencia de Newton y Schopenhauer, este Dante Quinterno no créia en un tiempo uniforme y absoluto. Pa’ él había infinitas series de tiempos, en una red creciente y vertiginosa de tiempos divergentes, convergentes y paralelos. Una sola trama de tiempos que se aproximan, se bifurcan, o que ¡ah, sotreta! …secularmente se ignoran, abarca todas las posibilidades, po.
--A ver, dame un ejemplo, indio.
-- Es tuito muy senciyo, padrino. En la mayoría de los tiempos no existimos. En algunos existís vos pero no existo yo.
--Vos decís si por ejemplo yo viviera bajo el techo de mi tío Urbano Cañones y nunca te hubiera conocido cuando me arruinaste el negocio con el gitano Juaniyo.
--Canejo que tenís memoria, chei. En otro de esos tiempos inventados por el Dante Quinterno, nos pudimos haber conocido de chicos, y hubiéramos vivido juntos en la Patagonia, con la Chacha y Ñancul. Una güelta más a ese pensamiento y podríamos haber vivido también con Upa, en lugar de encontrarlo al gurí años dispués, perdido en la cueva donde lo abandonó Tata.
--Je, je, dejate de embromar, che. Con la suerte que tengo, si no te conocía te heredaba. Y hablando de suerte, pasame unos mangos que tengo un pálpito en Palermo que seguro no me falla…
--¡Vos no cambiás mas, padrino!.

De una episodio inédito de Andanzas de Patoruzú, por Jorge Luis Borges.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Oime... ¡¡¡¿¿¿Cuando pensás actualizar el blog???!!!

11:44 a. m.

 

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